Playa Escondida, rico y natural

Hotel_Boutique_Sayulita
Cena en Playa Escondida.

Se queda Playa Escondida en mi memoria como el hotel con el servicio más amable y atento jamás antes visto. La atención es tan rica y natural como su comida. Los meseros se aprenden el nombre de los huéspedes desde la llegada y por lo tanto, dejas de ser el señor o la señora de la habitación X para ser simple y sencillamente quien eres, así… con tu nombre de pila. Pero no sólo eso, ellos conocen a la perfección cada platillo del menú y entonces son capaces de antojarte todo tan sólo con su charla.


Dónde hospedarse en Sayulita


Llegué a medio día al Hotel Boutique Playa Escondida, en Sayulita (Riviera Nayarit)con bastante hambre luego de un recorrido de varias horas por carretera; entonces el mesero me preguntó qué se me antojaba y mi respuesta fue contundente: ceviche! Pues pronto tenía frente a mí un delicioso ceviche de pescado y un mojito, qué mejor forma de comenzar esa estancia.

Luego de unas horas, llegó la hora de la cena y entonces conocí el menú que es realmente extenso, pero el mesero me resumió el asunto en pocas palabras: “puede pedir de la carta o bien… quí le preparamos lo que quiera, lo que se le antoje”. Con esas palabra, definitivamente me ganó!

Entonces yo opté por un chile relleno de camarón que estaba increíble, mientras que mi hija prefirió el mole y mi marido una riquísima ensalada y camarones al coco. Todo fantástico, al igual que el postre, que fueron plátanos en hojaldre. 

Todos los ingredientes que se usan en Playa Escondida frescos y de temporada, lo que le da un gran sabor a todo lo que preparan, desde los simples tacos hasta el platillo más elaborado que se puedan imaginar. 

Pero como me habían dicho que ahí preparaban lo que el huésped quisiera, pues no dudé en ponerles un reto para la cena y pedí que me prepararan una cena deliciosa como si fuera para alguien que está a dieta. El resultado fue espectacular, con una ensalada verde y dorado al vapor con vegetales, y de postré? Plátanos flameados. 

Por las mañanas, el pan recién horneado y por las noches, cenas preparadas con espero y al gusto del comensal, qué más se puede pedir?