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Puscua en Guanajuato
Dónde desayunar en Guanajuato


Soy de la opinión de que durante mucho tiempo, la ciudad de Guanajuato no se caracterizó precisamente por tener calidad en sus restaurantes. Aunque siempre ha habido algunos pocos sitios que vale la pena conocer, durante años la propuesta gastronómica parecía quedarse corta frente a la gran popularidad de este destino turístico.

Dónde desayunar rico en Guanajuato

En los últimos años han aparecido nuevos restaurantes y cafeterías en la ciudad de Guanajuato, que están dando una gran batalla para cambiar la percepción. Hay propuestas más cuidadas, espacios agradables y, sobre todo, desayunos que demuestran que Guanajuato también puede ser un destino para comer muy bien.

Si estás buscando dónde desayunar en Guanajuato, estos son mis cinco lugares favoritos para desayunar. Cada uno con algo que lo hace especial. Todos estos tienen varios años instalados en la ciudad y gozan de la preferencia de locales y visitantes.

1. Macanela: excelente pan y desayunos diferentes

MACANELA es uno de esos lugares que rápidamente se han ganado un espacio entre las opciones para desayunar en Guanajuato. Se encuentra en Paseo de la Presa, un barrio tradicional y agradable para pasar un buen rato y alejarse un poco del movimiento del centro.

Lo primero que destaco es su pan. Si eres de las personas que disfrutan un buen pan recién preparado, aquí tienes una razón suficiente para visitarlo. De hecho, las reseñas recientes de los comensales destacan precisamente la calidad del pan, además de los desayunos y el ambiente del lugar que es muy agradable. Un punto que no favorece, es la dificultad para encontrar estacionamiento. Pero sé que pronto abrirán otra sucursal.

Su menú incluye opciones como chilaquiles, sándwiches, bowls, tostas y pan francés. También encontrarás alternativas vegetarianas y bebidas como café, smoothies y jugos.
* Dirección: Paseo de la Presa 46, Zona Centro.

2. Vamos con Lalo: los mejores chilaquiles

Si hay un platillo que identifica a Vamos con Lalo, son los chilaquiles. Su restaurante original está ubicado en un callejón cerca del Teatro Principal. Es una de esas direcciones que vale la pena guardar cuando buscas desayunar bien y a precios razonables en el centro de la ciudad. Toma en cuenta que es un espacio reducido y se llena siempre, así que toca esperar por una mesa.

Su propuesta es sencilla, pero precisamente ahí está parte de su encanto. Es un lugar pequeño, acogedor y con algunas mesas al aire libre. La incluye diferentes preparaciones mexicanas, pero los chilaquiles son una de las especialidades que más destacan entre los visitantes.

Puedes acompañar el desayuno con café de olla, mientras disfrutas de un ambiente relajado. Algo que podrían mejorar, es sus propuestas de panes dulces y café.
* Dirección: De La Taza 23, Zona Centro, y Punto Marfil (con estacionamiento).

3. Puscua: el mejor pan francés

Para desayunar en un ambiente muy agradable hay que salir un poco del centro y dirigirse hacia Marfil, donde se encuentra Puscua Cocina de Herencia, que está en la entrada de Casa Museo Gene Byron.

Puscua tiene una propuesta de cocina mexicana y es una buena alternativa tanto para desayunar como para disfrutar de un brunch. Entre sus especialidades encontrarás chilaquiles, preparaciones con cerdo, pan dulce tradicional, puscua y chocolate artesanal. Ahí encontrarás conchas con nata. Algo más que puedo resaltar, es que sirven muy buen café.

Pero si tengo que elegir un platillo para recomendar especialmente, me quedo con el pan francés. Es una de esas opciones que vale la pena pedir aunque normalmente prefieras un desayuno salado.

Además de la comida, el entorno es parte importante de la experiencia. La posibilidad de desayunar en un espacio tranquilo y diferente al bullicio del centro hace que Puscua sea una buena opción para comenzar el día con calma. Es un restaurante que se ha mantenido entre la preferencia de los locales por varios años, así que debes probarlo.
* Dirección: Guanajuato-Marfil 10, Marfil, 36251 Marfil.

4. Cítrico: las mejores salsas para sus guisados

Cítrico sur es otra de las propuestas que muestran cómo está cambiando la oferta gastronómica de Guanajuato. Está en la zona de Yerbabuena y combina restaurante, panadería y cafetería.

Aquí mi recomendación va especialmente hacia sus guisados y, sobre todo, hacia sus salsas. Si eres de las personas que consideran que una buena salsa puede transformar completamente un desayuno mexicano, este es un sitio que deberías probar.

La carta incluye desayunos como chilaquiles y diferentes preparaciones mexicanas, además de café y productos de panadería. La información actual del establecimiento lo identifica como restaurante, panadería, cafetería y espacio de brunch.

Su ubicación, un poco alejada del centro histórico, también puede ser una ventaja si estás recorriendo Guanajuato en automóvil y quieres conocer otras zonas de la ciudad. Y cabe mencionar que tienen otra sucursal en Paseo de la Presa, justo frente al Parque Florencio Antillón.
* Dirección: Carretera Guanajuato-Juventino Rosas 187, Yerbabuena.

5. Street Garden: porciones abundantes a buen precio

Finalmente está Street Garden, un lugar que me gusta especialmente cuando buscas un desayuno abundante sin gastar demasiado. El restaurante se encuentra justo atrás del templo de San Diego.

Su propuesta incluye desayunos, brunch, sándwiches, hamburguesas y otras opciones, por lo que resulta bastante versátil.

Aquí el punto fuerte es la relación entre cantidad, cantidad y precio. Las porciones son generosas y los precios se mantienen accesibles, algo que no siempre resulta fácil de encontrar en una ciudad tan turística como Guanajuato. También hay opciones vegetarianas.

Además, el ambiente es muy juvenil y gracias a su ubicación, se convierte en una gran opción para desayunar, antes de comenzar a caminar por los callejones y atractivos del centro.
* Dirección: Constancia 9, Zona Centro.

Guanajuato como destino gastronómico

Afortunadamente la oferta de restaurantes en Guanajuato está cambiando y estos cinco lugares son una muestra de ello. Ya no se trata solamente de encontrar un sitio donde comer entre una visita y otra; ahora también hay establecimientos que merecen convertirse en parte del itinerario.

Desde el excelente pan de Macanela y los chilaquiles de Vamos con Lalo, hasta el pan francés de Puscua, las salsas de Cítrico y las abundantes porciones de Street Garden, cada uno tiene una razón diferente para visitarlo.

Así que la próxima vez que estés en Guanajuato, no tengas tanta prisa por comenzar el recorrido. Un buen desayuno también puede ser parte del viaje. Y seguramente está lista podría cambiar en el futuro, una vez que tenga más favoritos qué compartir, tanto para desayunar como para comer, tomar un bocadillo o tener una cena formal.

Mirador en Sea to Sky Gondola
Mirador en Sea to Sky Gondola.



Squamish es el lugar perfecto para una escapada desde Vancouver. Montañas, bosques, cascadas y la famosa Sea to Sky Highway son parte de este paseo encantador en la Columbia Británica. Aunque hay excursiones en grupo y algunas opciones de transporte entre Vancouver y Squamish, para hacer el recorrido que nosotras queríamos y visitar los lugares que nos interesaban, la mejor opción fue rentar un auto.

Queríamos conocer varios lugares en un solo día y no había un transporte público que nos permitiera hacer todo el recorrido a nuestro ritmo. Además, tener el auto significó poder permanecer el tiempo que quisiéramos en cada sitio, sin estar pendientes de la hora de salida del siguiente autobús o shuttle. Igualmente, pudimos hacer algunas paradas a nuestro antojo en el camino.

Así fue nuestro día en Squamish

A las 8 de la mañana recogimos nuestro auto en el centro de Vancouver y emprendimos el camino hacia Squamish. La primera parada fue Horseshoe Bay, una pequeña comunidad costera de West Vancouver que funciona, además, como uno de los principales puntos de salida de los ferries hacia la Sunshine Coast y otros destinos de Vancouver Island, como Nanaimo.

Como llegamos temprano, pudimos caminar tranquilamente por el pequeño poblado, disfrutar del paisaje y tomar un café antes de continuar nuestro recorrido. El café lo tomamos acompañado de las famosas donas de Goldie's Donuts & Bakery. Sinceramente, vale la pena ir hasta allá tan solo por probar las donas y pasear un rato por este hermoso poblado.

Horseshoe Bay es pequeño, pero tiene mucho encanto. Vale la pena recorrer sus calles, acercarse al agua y apreciar durante unos minutos de las vistas de Howe Sound antes de continuar por la carretera.

Fuimos por la famosa Sea to Sky Highway

Desde Horseshoe Bay retomamos la ruta hacia Squamish por la llamada Sea to Sky Highway, cuyo nombre oficialmente es Highway 99.

El camino es parte importante de la experiencia. A medida que avanzas, de ven montañas, bosques, el océano y enormes paredes rocosas. Es una de esas carreteras en que se convierte en una atracción turística.

Nuestro siguiente destino fue una de los grandes atracciones de la región: Sea to Sky Gondola.

Sea to Sky Gondola en verano

La Sea to Sky Gondola está a unos 45 minutos en auto desde Vancouver y se encuentra aproximadamente a dos kilómetros al sur de Squamish. El trayecto en la góndola hasta la cima dura entre 10 y 15 minutos y permite apreciar magníficas vistas de Howe Sound, los bosques costeros y las montañas. Un panorama totalmente distinto al que se puede disfrutar en invierno.

Una vez arriba, pudimos tomar fotografías, caminar por los senderos, parar unos minutos en los miradores, tomar un respiro en las áreas para descansar, y cruzar el espectacular Sky Pilot Suspension Bridge.

Cabe mencionar que hay varios caminos y cada uno tiene su grado de dificultad. Esa información está a la vista. Uno de los recorridos fáciles es Panorama Trail, de aproximadamente 1.6 kilómetros, mientras que Spirit Trail es todavía más corto, con unos 400 metros. Ambos son hermosos.

El lugar es perfecto para quienes quieren disfrutar de la naturaleza sin necesariamente hacer una caminata extenuante. Además, allá arriba hay una tienda de regalos, cafetería y bar. Debo decir que se sirve buena comida y cocteles. Así que almorzamos ahí, en una de sus mesas al aire libre y con vistas espectaculares.

Si visitas Sea to Sky Gondola, hay dos lugares que yo considero imperdibles: el Sky Pilot Suspension Bridge y los miradores, entre ellos el Chief Overlook,

El puente mide aproximadamente 100 metros y ofrece vistas de 360 grados hacia las montañas, el bosque y Howe Sound. También disfrutamos muchísimo los miradores. Lo mejor es que está incluido en el boleto, que también sirve para subir en la góndola. Por cierto, cuida tu boleto porque lo deberás mostrar para bajar.

Squamish Canyon
Mamquem Falls en Squamish Canyon.


Squamish Canyon es espectacular

Cerca de las 2 de la tarde bajamos de la góndola y continuamos hacia Squamish Canyon, que se encuentra aproximadamente a 15 minutos del centro de Squamish y a unos 10 minutos de Sea to Sky Gondola.

Y prácticamente rentamos el auto para poder visitar este sitio, pues actualmente no existe un shuttle desde Squamish o Vancouver, hasta Squamish Canyon.

Llegamos con el tiempo suficiente para recorrerlo antes del cierre y quedé fascinada con este lugar. Todo me encantó.

Squamish Canyon es una experiencia completamente diferente: se recorre mediante un sistema de pasarelas elevadas que atraviesan el bosque lluvioso de la costa de British Columbia y permiten acercarse a las cascadas y al río Mamquam sin necesidad de caminar directamente por el terreno y así se cuida la flora y fauna del lugar.

El recorrido es de 1.5 kilómetros y está diseñado para que el visitante pueda internarse en el bosque de una manera segura, mientras se protege el ecosistema. Uno de sus grandes atractivos son las vistas de Mamquam Falls.

Hay miradores y lugares donde detenerse a contemplar el paisaje y tomar fotografías. Y a mitad del recorrido encontramos pequeños establecimientos donde aprovechamos para tomar una bebida refrescante. Sentarse un momento rodeadas de árboles, helechos y el sonido del agua fue uno de esos pequeños momentos que hacen especial un viaje.

Como dato práctico, el recorrido del boardwalk puede tomar entre 45 y 90 minutos, aunque vale la pena dedicarle más tiempo si quieres aprovechar mejor la visita.

Paseo y cena en Squamish

Cerca de las 4 de la tarde nos dirigimos hacia Squamish para conocer esta pequeña población y cenar en The Watershed Grill.

El restaurante tiene una ubicación preciosa junto al río y cuenta con un agradable espacio al aire libre. La comida nos gustó mucho, el servicio fue bueno y también probamos sus cocteles.

El restaurante es conocido por su patio junto al río y ofrece una carta con hamburguesas, pescados, mariscos, pastas, costillas y otros platillos.

Además, hay un dato curioso para los amantes de las series: el exterior del restaurante fue utilizado como Jack's Bar en Virgin River, por lo que seguramente los fans de la producción reconocerán inmediatamente el lugar.

Antes de cenar aprovechamos para pasear un poco por Squamish, conocer el centro y comprar algunos recuerdos.

Regreso a Vancouver antes del anochecer

Salimos de Squamish rumbo a Vancouver y llegamos después de las 8 de la noche, justo a tiempo para entregar el auto antes de que oscureciera. Como nuestro recorrido fue durante el verano, en esta zona los días son larguísimos y cae la noche como a las 10 pm.

Definitivamente es una escapada que recomiendo muchísimo. Pero mi recomendación principal es rentar un auto para que puedas visitar todos lo sitios como nosotros, o algunos otros que sean de tu interés. Nosotros fuimos a Horseshoe Bay, Sea to Sky Gondola, Squamish Canyon y Squamish en un mismo día.

La libertad de movernos a nuestro ritmo hizo toda la diferencia. No tuvimos que correr para alcanzar un autobús ni abandonar un lugar antes de tiempo. Pudimos tomar café en Horseshoe Bay, caminar por sus calles, disfrutar de la montaña, almorzar tranquilamente, recorrer Squamish Canyon y terminar el día con una buena cena.

Es un recorrido intenso, pero perfectamente posible en un día de verano y, sobre todo, una de esas escapadas desde Vancouver en las que el camino es tan memorable como los lugares que visitas.


Reloj de Vapor en Vancouver
Reloj de Vapor en Vancouver.


Vancouver es una ciudad cara, pero también ofrece atractivos gratis muy interesantes. Además de parques, playas y espacios públicos, existen museos y atracciones que ofrecen determinados días de entrada gratuita o bajo el sistema de “paga lo que puedas”. Aquí te comparto 10 opciones que podrás visitar sin gastar y así equilibrar tu presupuesto de viaje.

1. Vancouver Public Library y su increíble terraza

La Biblioteca Pública de Vancouver está en el centro de la ciudad y es mucho más que un lugar para consultar libros. Su edificio Central Library tiene en los niveles superiores varios espacios exteriores abiertos al público.

Uno de mis favoritos es el Phillips, Hager and North Garden, ubicado en el nivel 9. Es una terraza-jardín desde donde puedes tener una vista grandiosa del downtown. Te recomiendo llevar comida y bebida, algo que no está permitido en otras áreas de la biblioteca, y disfrutarlo en ese sitio. Comprar un almuerzo en alguno de los establecimientos cercanos o simplemente un café y sube a disfrutarlo en la terraza. No necesitas tarjeta de la biblioteca para visitar estos espacios públicos, simplemente ve por las escaleras eléctricas o el elevador hasta el último piso.

2. Queen Elizabeth Park

Aunque está un poco alejado del centro, Queen Elizabeth Park vale muchísimo la pena. Como se encuentra en el punto más elevado de Vancouver ofrece bonitas vistas de la ciudad y de las montañas de North Shore, además de presumir sus espléndidos jardines.

Recuerda pasear por el Rose Garden y los Quarry Gardens, además de caminar por el arboretum y descubrir esculturas y diferentes espacios verdes. Eso sí, no confundas la entrada gratuita al parque con el Bloedel Conservatory, que es una atracción de pago. Si tienes tiempo, puedes disfrutar perfectamente del parque sin gastar un dólar. Considero que Bloedel Conservatory es bonito, pero es muy pequeño para el costo de la entrada.

3. Vancouver Art Gallery

Normalmente visitar la Vancouver Art Gallery tiene costo, pero hay una excelente oportunidad para conocerla gratis: el primer viernes de cada mes, de 4 a 8 de la noche.

La entrada es gratuita para todos durante ese horario, aunque debido a la gran demanda es muy recomendable reservar previamente en la página web de la galería. Las entradas suelen agotarse rápidamente y también existe la posibilidad de ingresar sin reservación, pero solamente si queda espacio.

Es una opción perfecta para organizar una tarde cultural en el centro de Vancouver. Y toma nota si la visitarás comprando tus entradas, para que evites ir el primer viernes del mes, pues hay realmente mucha gente que entra gratis.

4. Vancouver Maritime Museum

Si te interesa la historia y la navegación, apunta el Vancouver Maritime Museum para ir el primer domingo del mes. Ese día funciona bajo el sistema Pay What You Can, es decir, puedes pagar la cantidad que esté dentro de tus posibilidades. El museo sugiere una aportación de entre 5 y 20 dólares canadienses, pero puedes contribuir con la cantidad que puedas, nadie te va a juzgar.

Y hay algo especialmente interesante: ese mismo día también ofrecen esta modalidad el Museum of Vancouver y el H.R. MacMillan Space Centre, todos en Vanier Park. Incluso, si no puedes pagar, podrás obtener tus entradas, las que deberás solicitar en su sitio web.

5. Museum of Vancouver

En el mismo sector, en Vanier Park, se encuentra el Museum of Vancouver, otra excelente alternativa para conocer más sobre la historia de la ciudad. Y sobre la historia moderna en general.

El primer domingo de cada mes también puedes entrar bajo el sistema Pay What You Can. Y aquí hay que hacer una aclaración importante: si realmente no puedes aportar dinero, la política está pensada para que el costo no sea una barrera. Aun así, si tienes la posibilidad de hacer una aportación, es una buena manera de apoyar al museo.

Yo sé que seguramente no estarás más de un mes en la ciudad como visitante, para aprovechar estas visitas en días diversos, pero una buena estrategia es combinar el Maritime Museum y el Museum of Vancouver el mismo domingo.

6. Granville Island Public Market

Granville Island es uno de esos lugares que puedes disfrutar sin gastar, aunque seguramente será difícil resistirse a comprar algo de comer.

Recorrer el Public Market es gratuito y permite conocer puestos de frutas, verduras, quesos, panadería, productos preparados y especialidades locales. En verano, además, el ambiente de Granville Island se vuelve todavía más animado con música y entretenimiento en sus espacios públicos.

Aunque comprar comida obviamente tiene costo, caminar por la isla, entrar al mercado, mirar los productos y disfrutar del ambiente no te cuesta nada. Y si quieres ahorrar, puedes comprar solamente algo pequeño y sentarte a disfrutarlo.

7. English Bay y A-maze-ing Laughter

Una de mis combinaciones favoritas para una tarde gratuita en Vancouver es English Bay y A-maze-ing Laughter. Es el sitio perfecto para llevar un picnic, sentarse frente al mar y esperar el atardecer. Es una de las playas más céntricas de la ciudad y también forma parte del recorrido del Seawall.

Justo enfrente, en Morton Park, encontrarás A-maze-ing Laughter, la famosa instalación del artista chino Yue Minjun formada por 14 enormes esculturas de bronce que parecen estar riendo. La obra se convirtió en uno de los ejemplos más reconocibles de arte público de Vancouver y puedes acercarte libremente para verla y tomar fotografías.

Mi recomendación: llega un poco antes del atardecer, visita las esculturas y después busca un buen lugar en English Bay para hacer picnic.

8. El Steam Clock de Gastown

El famoso Steam Clock es probablemente uno de los lugares más fotografiados de Gastown y verlo no cuesta nada. El reloj se encuentra en la esquina de Water Street y Cambie Street y forma parte del paisaje histórico de este barrio. La ciudad se encarga de darle mantenimiento y ajustar su hora regularmente.

Puedes aprovechar la visita para caminar por Water Street, observar los edificios históricos y continuar hasta Canada Place o Waterfront Station.

9. Sun Yat-Sen Park

El Dr. Sun Yat-Sen Classical Chinese Garden es una atracción de pago; sin embargo, justo al lado se encuentra Sun Yat-Sen Park, que es gratuito. Es muy lindo y te encantará visitarlo.

Aunque no ofrece exactamente la misma experiencia que el jardín clásico, es un espacio tranquilo en medio de Chinatown, con árboles ornamentales, agua y vistas de las pagodas. Es una buena alternativa si quieres conocer esta zona sin pagar entrada.

10. Stanley Park

Y, por supuesto, no podía faltar Stanley Park, uno de los grandes imprescindibles de Vancouver. Este enorme parque urbano tiene aproximadamente 400 hectáreas de bosque de la costa oeste, senderos, playas, jardines, tótems, monumentos y vistas espectaculares.

Puedes recorrerlo caminando o en bicicleta y disfrutar del famoso Seawall. La vuelta completa alrededor de Stanley Park tiene unos 9 kilómetros y toma aproximadamente entre dos y tres horas caminando.

Además, hay jardines gratuitos, playas y numerosos senderos entre el bosque. Es uno de esos lugares donde puedes pasar varias horas sin gastar absolutamente nada.

Vancouver con poco presupuesto

Una de las cosas que más me gusta de Vancouver es precisamente que ofrece muchas oportunidades de entretenimiento y no siempre tienes qué gastar mucho para disfrutarlas. Puedes comenzar el día con un café en la terraza de la biblioteca, recorrer un parque, visitar un museo durante uno de sus días especiales, caminar por Gastown y terminar frente al mar viendo el atardecer.

Y si organizas bien tus visitas, puedes incluso combinar varias de estas opciones en un mismo día. Así puedes conocer Vancouver, disfrutar de sus espacios culturales y naturales y, al mismo tiempo, cuidar tu presupuesto de viaje. En otra ocasión de compartiré los bellos parques que puedes visitar de forma gratuita, para tener una experiencia de contacto con la naturaleza.


orca en el mar
Whale & Marine Wildlife Adventures Vancouver.



Una de las experiencias más especiales que puedes vivir en Vancouver, es un paseo para avistar orcas con Prince of Whales – Whale & Marine Wildlife Adventures Vancouver. Es un recorrido bellísimo que puedes realizar durante todo el año y que permite adentrarte en las aguas cercanas a Vancouver para observar de cerca parte de la increíble fauna marina de la región.

Prince of Whales – Whale & Marine Wildlife


La empresa tiene su punto de salida en Granville Island, uno de mis lugares favoritos de Vancouver del que ya te he hablado maravillas, pues su mercado me fascina.

Nosotras hicimos el recorrido durante el verano y fue una experiencia que disfrutamos muchísimo. Además de las orcas, que eran uno de los principales objetivos del tour, tuvimos la oportunidad de ver ballenas jorobadas, focas y leones marinos durante el trayecto. Cada avistamiento hace que la emoción aumente y entonces todos los paseantes se vuelven comunidad, pendientes del mar esperando descubrir algún nuevo animal.

Una de las cosas que más me gustaron de Prince of Whales es la embarcación. A diferencia de otros recorridos en los que puedes pasar varias horas en condiciones poco cómodas, aquí el barco es bastante confortable y cuenta incluso con baño a bordo, algo que se agradece muchísimo en un paseo de varias horas.

También ofrecen de cortesía café, té y chocolate caliente, un detalle que resulta especialmente agradable cuando estás navegando y comienza a sentirse el frío en los primeros recorridos del día, como fue nuestro caso, que preferimos tomar el de las 8:30 de la mañana.

Aunque durante el verano las temperaturas en Vancouver pueden ser bastante agradables, no cometas el error de ir demasiado ligero de ropa. Conforme la embarcación se aleja de la costa y se adentra en el mar, el viento se siente fresco y también puede presentarse lluvia. Mi recomendación es llevar varias capas de ropa, además de una chamarra que proteja del viento y de la lluvia.

Consejos para evitar el mareo

Si eres de las personas que suelen marearse en las embarcaciones, no tienes que renunciar a esta experiencia. Antes de comenzar el recorrido ofrecen algunos consejos para prevenir el mareo y, además, tienen dulces de jengibre para quienes los necesiten.

Yo no tuve necesidad de probarlos, pero algunas de las personas que viajaban con nosotras sí los tomaron y comentaron que les dieron buenos resultados. De cualquier manera, si sabes que eres propenso al mareo, vale la pena tomar precauciones desde antes del paseo.

Leones marinos en Vancouver
Whale & Marine Wildlife Adventures Vancouver.


Una experiencia para toda la familia


El avistamiento de ballenas me parece un paseo perfecto para compartir en familia. Ver a estos enormes animales en su hábitat natural es una experiencia que difícilmente se olvida, especialmente para los niños y jóvenes, pero también para los adultos.

Eso sí, reserva con anticipación. Los grupos suelen llenarse, especialmente durante los meses de verano, por lo que no recomiendo dejar la reservación para el último momento.

Otro detalle importante es ser muy puntual. Los recorridos salen exactamente a la hora programada, así que calcula con tiempo tu llegada a Granville Island y evita llegar corriendo al punto de encuentro. Para llegar hasta la oficina de Prince of Whales – Whale & Marine Wildlife Adventures Vancouver debes pasar el mercado e ir hasta el fondo.

En tu paso por Vancouver anímate a disfrutar de un encuentro con la naturaleza. Este paseo es una de esas experiencias que vale la pena incluir en el itinerario. Y aunque nosotros lo hicimos en verano, saber que los recorridos se realizan durante todo el año significa que puedes disfrutarlo en diferentes estaciones y descubrir una cara distinta de la costa de Vancouver, en la Columbia Británica.


Granville Market
Granville Island Public Market en Vancouver.



Hay un lugar al que siempre regreso cuando estoy en Vancouver: Granville Island Public Market. Me enamoré de este sitio desde la primera vez que lo visité, en 2012, y desde entonces se ha convertido en una de mis paradas favoritas cada vez que vuelvo a la ciudad. Su ambiente, la variedad de productos y ese movimiento constante de locales y viajeros hacen que recorrerlo sea siempre una experiencia especial y diferente.

Cómo llegar a Granville Island


Ubicado en 1669 Johnston Street, en Granville Island, este mercado es el destino ideal para pasar varias horas paseando, comprando y, por supuesto, comiendo. Debes saber que cierra entre 6 y 7 de la tarde, dependiendo la temporada.

Una de las cosas que más me gustan de visitar el mercado es que puedes llegar hasta allá fácilmente en autobús; la ruta 50 conecta Gastown en el centro de Vancouver con Granville Island. Pero dependiendo de donde te alojes, seguramente encontrarás transporte público que te acerque a este mercado.

Pero, si quieres convertir el traslado en parte de la experiencia, te recomiendo llegar en los pequeños y encantadores False Creek Ferries. Tienen un muelle en Granville Island, cerca de la entrada de Bridges Restaurant, y el recorrido por False Creek es una manera muy bonita de trasladarte y al mismo tiempo, vivir una gran experiencia de viaje.

Toma en cuenta que el mercado abre todo el año, pero durante enero suele cerrar los lunes, pues es su temporada de mantenimiento.

Empieza el día con café y donas

Una visita al mercado puede comenzar temprano. Para mí, el plan perfecto es tomar un café en JJ Bean o en Blue Parrot Espresso Bar y acompañarlo con una de las famosas donas de Lee's Donuts. El propio mercado resalta en sus publicaciones que ambos cafés reciben a los primeros visitantes desde temprano. Mi dona favorita es la de maple.

Luego, me encanta dar un paseo entre frutas, verduras, quesos, carnes, pescados, productos preparados, panadería y una enorme variedad de alimentos. A veces aprovecho para comprar una canastita de frutos rojos, que suelen ser orgánicos.

¿Qué comer en Granville Island?

Llegado el momento del almuerzo (o comida para los mexicanos), las opciones son tantas que resulta difícil elegir. Entre mis favoritos están Gourmet Wok y Kaisereck Delicatessen, además de las pizzas de Pizza Pazz.

También están Siegel's Bagels, famosos por sus bagels estilo Montreal horneados en horno de leña, Sprig Contemporary Greek Kitchen y The Stock Market, donde además de deliciosas sopas puedes encontrar limonadas artesanales. La de limón y jengibre es genial. Para el postre hay chocolates, tartas, dulces y helados.

Y hay una parada que para mí es casi obligatoria: Terra Breads. Siempre vale la pena pasar por un panecito antes de continuar el recorrido. Ya sea para comer ahí o para llevar. La panadería utiliza ingredientes locales, de temporada y sostenibles, y es una de las opciones que forman parte de la oferta gastronómica del mercado.

Granville Island Public Market en Vancouver.
Granville Island Public Market en Vancouver.


Mucho más que comida

Aunque el Granville Island Public Market es famoso por su gastronomía, se trata de un destino donde podrás hacer mucho más que comer. En un simple recorrido encontrarás desde productos frescos y charcutería hasta alimentos preparados, dulces y artesanías locales. Debes saber que este mercado reúne a más de 50 comerciantes independientes de alimentos y también ofrece productos elaborados por artesanos locales. 

Y aunque podrías pensar que es sólo para turistas, la realidad es que es un lugar muy frecuentado también por los locales. Los fines de semana se llena a la hora del almuerzo. Y si vas tarde, verás que muchos locales han agotado sus productos, sobre todo aquellos que expenden comida preparada. Por cierto, aquí tienes un consejo: si vas una hora antes del cierre del mercado, encontrarás muchos descuentos, pues los locatarios prefieren hacer rebajas y terminar con la producción del día, que dejarla. Pues al día siguiente ya no la ofrecerán a la venta.

Y alrededor del mercado hay numerosas tiendas y talleres que también merecen una visita. Una de mis favoritas es Beadworks, donde puedes crear tu propio collar o brazalete. Es una actividad muy entretenida para compartir y una bonita manera de llevarse a casa un recuerdo hecho por uno mismo. Beadworks aparece entre los negocios del distrito de tiendas y galerías de Granville Island.

Durante el verano, además, suele haber música en vivo en los espacios exteriores, lo que hace que caminar por la isla sea todavía más agradable.

Cuidado con las gaviotas. Y aquí va una advertencia que aprendí visitando Granville Island: si decides comer al aire libre, cuida muy bien tu comida. Las gaviotas de Vancouver son expertas ladronas y pueden llevarse tu almuerzo en un dos por tres.

Granville Island es de esos lugares que puedes visitar una y otra vez y siempre descubrir algo diferente. Puedes ir solamente a desayunar, dedicarle toda una mañana a recorrer sus puestos, comprar ingredientes para preparar una comida o simplemente sentarte a disfrutar del ambiente.

Para mí, es uno de esos rincones que explican por qué Vancouver me gusta tanto. Y después de haberlo visitado por primera vez en 2012, todavía cada vez que estoy en la ciudad siento que tengo que volver.


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