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| Mirador en Sea to Sky Gondola. |
Squamish es el lugar perfecto para una escapada desde Vancouver. Montañas, bosques, cascadas y la famosa Sea to Sky Highway son parte de este paseo encantador en la Columbia Británica. Aunque hay excursiones en grupo y algunas opciones de transporte entre Vancouver y Squamish, para hacer el recorrido que nosotras queríamos y visitar los lugares que nos interesaban, la mejor opción fue rentar un auto.
Queríamos conocer varios lugares en un solo día y no había un transporte público que nos permitiera hacer todo el recorrido a nuestro ritmo. Además, tener el auto significó poder permanecer el tiempo que quisiéramos en cada sitio, sin estar pendientes de la hora de salida del siguiente autobús o shuttle. Igualmente, pudimos hacer algunas paradas a nuestro antojo en el camino.
Así fue nuestro día en Squamish
A las 8 de la mañana recogimos nuestro auto en el centro de Vancouver y emprendimos el camino hacia Squamish. La primera parada fue Horseshoe Bay, una pequeña comunidad costera de West Vancouver que funciona, además, como uno de los principales puntos de salida de los ferries hacia la Sunshine Coast y otros destinos de Vancouver Island, como Nanaimo.
Como llegamos temprano, pudimos caminar tranquilamente por el pequeño poblado, disfrutar del paisaje y tomar un café antes de continuar nuestro recorrido. El café lo tomamos acompañado de las famosas donas de Goldie's Donuts & Bakery. Sinceramente, vale la pena ir hasta allá tan solo por probar las donas y pasear un rato por este hermoso poblado.
Horseshoe Bay es pequeño, pero tiene mucho encanto. Vale la pena recorrer sus calles, acercarse al agua y apreciar durante unos minutos de las vistas de Howe Sound antes de continuar por la carretera.
Fuimos por la famosa Sea to Sky Highway
Desde Horseshoe Bay retomamos la ruta hacia Squamish por la llamada Sea to Sky Highway, cuyo nombre oficialmente es Highway 99.
El camino es parte importante de la experiencia. A medida que avanzas, de ven montañas, bosques, el océano y enormes paredes rocosas. Es una de esas carreteras en que se convierte en una atracción turística.
Nuestro siguiente destino fue una de los grandes atracciones de la región: Sea to Sky Gondola.
Sea to Sky Gondola en verano
La Sea to Sky Gondola está a unos 45 minutos en auto desde Vancouver y se encuentra aproximadamente a dos kilómetros al sur de Squamish. El trayecto en la góndola hasta la cima dura entre 10 y 15 minutos y permite apreciar magníficas vistas de Howe Sound, los bosques costeros y las montañas. Un panorama totalmente distinto al que se puede disfrutar en invierno.
Una vez arriba, pudimos tomar fotografías, caminar por los senderos, parar unos minutos en los miradores, tomar un respiro en las áreas para descansar, y cruzar el espectacular Sky Pilot Suspension Bridge.
Cabe mencionar que hay varios caminos y cada uno tiene su grado de dificultad. Esa información está a la vista. Uno de los recorridos fáciles es Panorama Trail, de aproximadamente 1.6 kilómetros, mientras que Spirit Trail es todavía más corto, con unos 400 metros. Ambos son hermosos.
El lugar es perfecto para quienes quieren disfrutar de la naturaleza sin necesariamente hacer una caminata extenuante. Además, allá arriba hay una tienda de regalos, cafetería y bar. Debo decir que se sirve buena comida y cocteles. Así que almorzamos ahí, en una de sus mesas al aire libre y con vistas espectaculares.
Si visitas Sea to Sky Gondola, hay dos lugares que yo considero imperdibles: el Sky Pilot Suspension Bridge y los miradores, entre ellos el Chief Overlook,
El puente mide aproximadamente 100 metros y ofrece vistas de 360 grados hacia las montañas, el bosque y Howe Sound. También disfrutamos muchísimo los miradores. Lo mejor es que está incluido en el boleto, que también sirve para subir en la góndola. Por cierto, cuida tu boleto porque lo deberás mostrar para bajar.
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| Mamquem Falls en Squamish Canyon. |
Squamish Canyon es espectacular
Cerca de las 2 de la tarde bajamos de la góndola y continuamos hacia Squamish Canyon, que se encuentra aproximadamente a 15 minutos del centro de Squamish y a unos 10 minutos de Sea to Sky Gondola.
Y prácticamente rentamos el auto para poder visitar este sitio, pues actualmente no existe un shuttle desde Squamish o Vancouver, hasta Squamish Canyon.
Llegamos con el tiempo suficiente para recorrerlo antes del cierre y quedé fascinada con este lugar. Todo me encantó.
Squamish Canyon es una experiencia completamente diferente: se recorre mediante un sistema de pasarelas elevadas que atraviesan el bosque lluvioso de la costa de British Columbia y permiten acercarse a las cascadas y al río Mamquam sin necesidad de caminar directamente por el terreno y así se cuida la flora y fauna del lugar.
El recorrido es de 1.5 kilómetros y está diseñado para que el visitante pueda internarse en el bosque de una manera segura, mientras se protege el ecosistema. Uno de sus grandes atractivos son las vistas de Mamquam Falls.
Hay miradores y lugares donde detenerse a contemplar el paisaje y tomar fotografías. Y a mitad del recorrido encontramos pequeños establecimientos donde aprovechamos para tomar una bebida refrescante. Sentarse un momento rodeadas de árboles, helechos y el sonido del agua fue uno de esos pequeños momentos que hacen especial un viaje.
Como dato práctico, el recorrido del boardwalk puede tomar entre 45 y 90 minutos, aunque vale la pena dedicarle más tiempo si quieres aprovechar mejor la visita.
Paseo y cena en Squamish
Cerca de las 4 de la tarde nos dirigimos hacia Squamish para conocer esta pequeña población y cenar en The Watershed Grill.
El restaurante tiene una ubicación preciosa junto al río y cuenta con un agradable espacio al aire libre. La comida nos gustó mucho, el servicio fue bueno y también probamos sus cocteles.
El restaurante es conocido por su patio junto al río y ofrece una carta con hamburguesas, pescados, mariscos, pastas, costillas y otros platillos.
Además, hay un dato curioso para los amantes de las series: el exterior del restaurante fue utilizado como Jack's Bar en Virgin River, por lo que seguramente los fans de la producción reconocerán inmediatamente el lugar.
Antes de cenar aprovechamos para pasear un poco por Squamish, conocer el centro y comprar algunos recuerdos.
Regreso a Vancouver antes del anochecer
Salimos de Squamish rumbo a Vancouver y llegamos después de las 8 de la noche, justo a tiempo para entregar el auto antes de que oscureciera. Como nuestro recorrido fue durante el verano, en esta zona los días son larguísimos y cae la noche como a las 10 pm.
Definitivamente es una escapada que recomiendo muchísimo. Pero mi recomendación principal es rentar un auto para que puedas visitar todos lo sitios como nosotros, o algunos otros que sean de tu interés. Nosotros fuimos a Horseshoe Bay, Sea to Sky Gondola, Squamish Canyon y Squamish en un mismo día.
La libertad de movernos a nuestro ritmo hizo toda la diferencia. No tuvimos que correr para alcanzar un autobús ni abandonar un lugar antes de tiempo. Pudimos tomar café en Horseshoe Bay, caminar por sus calles, disfrutar de la montaña, almorzar tranquilamente, recorrer Squamish Canyon y terminar el día con una buena cena.
Es un recorrido intenso, pero perfectamente posible en un día de verano y, sobre todo, una de esas escapadas desde Vancouver en las que el camino es tan memorable como los lugares que visitas.









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