Finca Argovia, paseos para aprender y disfrutar

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Una estancia en Finca Argovia incluye mucho más que dormir y admirar los bellos paisajes que rodean el lugar, es adentrarse en un mundo que respeta el medio ambiente y que ofrece una buena gama de actividades con las que seguro puedes pasar varios días inolvidables.


Finca cafetalera en Chiapas


Si bien ya te conté de los magnífico que me ha parecido Finca Argovia (en Chiapas) y de las características del hospedaje, ahora te voy a comentar algunas de las actividades que ofrecen en el lugar para hacer aún más placentera la estancia de sus visitantes. Te sugiero que no te precipites a querer hacer todo en un mismo día, recuerda que a Argovia se va a descansar, disfrutar, relajarse y tomarse la vida a un ritmo más tranquilo.

* Lo primero que debes ver y conocer es el proceso que hace llegar el café de la mata a la taza, que es mucho más complicado que cortar la cereza, pelar, secar y tostar el grano, que es lo que muchos pensamos. Es de verdad tan interesante, que merece post aparte y lo dedicaré en unos días más.

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* El tour de flores te permitirá conocer una gran fama de flores exóticas. Es un paseo largo que puedes hacer a caballo, pero yo lo preferí a pie para tener el acercamiento con las plantas y hacer ejercicio. Conocerás su nombre y podrás olerlas y tocarlas, además de conocer cómo se cultivan y preparan para su venta.

* Con el tour al mirador podrás ver el momento justo en que amanece, rodeado del espectacular paisaje chiapaneco acompañado de un delicioso café. La caminata inicia a las 5 de la mañana y se recorren 2 kilómetros para llegar hasta el mirador, luego de un rato de admirar y obtener información interesante por parte de la guía, se emprende el recorrido que resulta aún más interesante que la subida, pues la luz del día ya permite ver todo lo que se recorrió a obsuras.

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* Las comidas y sobremesas son otra experiencia que debes tomar con tranquilidad. Aprovecha ese tiempo para degustar y comunicarte con tus acompañantes.

* Un tour que te hará viajar en el tiempo es la visita a la Finca Violeta. Te permitirá conocer lo que fueron los inicios de Argovia y saber que esta finca fue parte importantísima de los inicios de la industria cafetalera. Un lugar maravilloso, con gran belleza.

Además puedes realizar otras actividades, como paseos a caballo, caminatas, visitar el precioso río, temazcal y muy pronto tendrán tratamientos de spa y alberca… ¡Ya quiero volver!


Ruta del café en Chiapas

Eran las 4:30 de la mañana cuando tocaron a nuestra puerta para despertarnos, en 10 minutos ya estábamos listas con linterna en mano por los caminos de Finca Argovia (en Tapachula, Chiapas) rumbo a la recepción. Poco antes de las 5 am ya íbamos en grupo rumbo al mirador para vivir una de las grandes experiencias que he tenido la fortuna de conocer en mis viajes.

Eramos un grupo de 5 personas acompañados por nuestra guía, que dicho sea de paso se trataba de una simpática y amable chica que se ve cómo ama su trabajo. Caminamos en la oscuridad, ayudados por la linterna, y la sensación de escuchar los sonidos y movimientos de la hierba y de los animales que se desplazaban a nuestro paso, fue algo inexplicable: temor mezclado con emoción y el zozobro de no saber lo qué había entre la oscuridad. Bromas y alguno que otro leve grito tras algún sonido extraño mientras caminábamos cuesta arriba.

Chiapas
Un poco después, la claridad comenzó a llegar y con ella se revelaban los impresionantes paisajes de Chiapas, verde de diferentes tonalidades, algunas coloridas flores y los puntos rojos propios de la cereza del café.

Así llegamos hasta el mirador, el aire fresco, el volcán Tacaná, el sol comenzaba a salir, ceibas, arbustos, cafetos y no quedaba más que contemplar y dejarse consentir por aquella caricia que el viento y la naturaleza nos regalo esa mañana.

La guía nos explicó sobre la riqueza del lugar, que estábamos en la frontera con Guatemala, los inicios de las fincas cafetaleras… y en medio de la conversación sacó un termo de su mochila. Voilá! Lo que nos faltaba para hacer perfecta la ocasión: un buen café de Argovia.

Ya al regreso, pudimos ver el camino recorrido a oscuras y tomamos nuestro tiempo para observar aves y la flora del lugar.

¡No cabe duda que recordar es volver a viajar!