martes, 10 de febrero de 2009

Desayunando en El Cardenal


El Cardenal es un lugar simplemente “magnífico”, por lo que narraré una visita a este espléndido restaurante, a donde suelo acudir cada vez que visito la Ciudad de México.

Para comenzar, no hacen reservaciones, por lo que es mejor llegar temprano y apuntarte con la persona de la recepción. Yo suelo hospedarme en el hotel Holiday Inn del Zócalo, así que en cuanto abren voy a registrarme. Al abrir sus puertas ya hay gente formada los fines de semana (que es cuando yo lo he visitado).

Al entrar, el olor a pan tradicional es una “delicia”. Muy amable la persona de la entrada, casi siempre le ofrece una pieza de pan a mi pequeña hija (esos son detalles que no pasan desapercibidos para las mamás).

El lugar es bellísimo: un antiguo edificio porfiriano del Centro Histórico. En cuanto te sientas, te ofrecen chocolate caliente, pan y nata. Yo no perdono unas dos conchas con nata.

El menú es netamente de cocina tradicional mexicana y sirven sólo jugos naturales (mi favorito es el de mandarina). ¡Mmmmmm! No me gustaría recomendar un platillo en especial, pues he comido gorditas y huevos en diferentes variedades y la verdad, todo es riquísimo. Me falta señalar que la atención es excelente. Hay tres restaurantes de El Cardenal, yo sólo he estado en el de Calle Palmas.