Un agradable vistazo a Xcaret


Hace una semana visité Xcaret en Playa del Carmen (Riviera Maya) con motivo del Festival Vida y Muerte, pero también aproveché para dar un breve paseo por sus instalaciones y conocer lo que ya suponía yo, que es un lugar maravilloso para pasarla en grande.

El Parque Xcaret es un espacio que mantiene el respeto a la naturaleza, además de proteger especies y espacios, y promover la cultura no sólo de la región sino de todo este país. Es un lugar con muchas virtudes para aprender y divertirse.

El recorrido inició con las bellas vistas de toda la zona que se pueden apreciar desde la Torre Escénica Giratoria; luego fuimos hasta el lugar conocido como Hacienda Henequera y ahí pudimos hacer algunas compras de artesanía. El paseo continúo lleno de entretenimiento, pues a cada paso que se da hay algo interesante por ver.

Visitamos el acuario que se abastece con agua del propio mar que está justo a poca distancia gracias a un sistema que además permite la entrada de fauna y flora. Me contaron también sobre las labores de protección que se hacen de las tortugas a las que también pude ver; y de las guacamayas, que hay por montones desde las más bebés hasta algunas ya mayorcitas y muy emparejadas.

Cuando llegamos al área propia para snorkelear lamenté no haber llevado traje de baño puesto (pretexto para regresar); pero cuando pasamos por el nado con tiburones, agradecí no tenerlo y preferí ver como otros disfrutaban de su contacto con estos “amigables” animalitos acuáticos.

Luego pasamos por la zona arqueológica y continuamos conociendo hasta llegar a una espléndida cava subterránea, donde me contaron que se hacen degustaciones siempre de vinos mexicanos.

En fin, Xcaret es imposible conocerlo y menos disfrutarlo en apenas unas horas, pero eso me da la escusa perfecta para regresar y para poder nadar en su río subterráneo además de ver sus espectáculos, que me cuentan son fabulosos y muy emotivos.