miércoles, 24 de agosto de 2011

Spa Grand Velas, ceremonias más que tratamientos


Cuando me enteré que el Spa del Hotel Grand Velas tenía ya varios reconocimientos y además estaba tan cerca del lugar donde yo me encontraba hospedada, no me pude resistir y sucumbí ante la tentación.

Así, durante mi visita a Riviera Nayarit (México) pude tener la grandiosa oportunidad de visitar el precioso Spa Grand Velas, que además tiene un servicio fenomenal.

Les cuento cómo fue esta experiencia celestial: al llegar me encontré con una enorme recepción, pero cómo no si se trata de un spa grandísimo. Luego me pasaron con una amable chica que sería como mi guía en este lugar; ella me llevo a tomar el Ritual de Hidroterapia, que incluye el paso por una tina de hidromasaje con agua caliente, luego un una tina con chorros que dan masaje a la parte baja de las piernas, un ligero chapuzón en agua fría y así, todo esto acompañado de una bebida, para lo cual elegí clorofila.

En seguida, pasé a una ducha y un rato de relajación con una especie de cojín en el cuello, los ojos tapados, un té y los maravillosos aromas que quién sabe de dónde llegaban, pero definitivamente era la gloria. Me pidieron dejar mi traje de baño, y a la salida… ¿qué creen? Me lo entregaron perfectamente seco… ¡eso es servicio!

En fin, luego de la ducha lo mejor estaba por llegar, pues pasé a un Masaje Cora que es parte de las Ceremonias Huichol. Primero me hicieron una breve ceremonia de bienvenida con una mariposa, algunos sonidos, palabras y un ambiente relajante, sinceramente sí logró conmoverme, fue un bello momento que de verdad nunca olvidaré.

Vale la pena mencionar que en este spa no se habla de tratamientos, sino de ceremonias que pueden ser de agua, aire, tierra, fuego y diamante. El Masaje Cora, que fue el que recibí, es energético y estimula la percepción sensorial a través de sonidos que emiten instrumentos naturales como: La Kaitsa, Cimbalos, Palo de Lluvia y Winchas; además se usa un aceite tibio de maderas que restaura el bienestar eliminando así la tensión nerviosa.

Para terminar, un té de manzana con canela, un breve descanso, una ducha y luego… salir del lugar con la firme decisión de regresar.