martes, 22 de mayo de 2012

Villas Flamingos, una caricia de paz y ecología


Llegamos por la tarde a Villas Flamingos, luego de un largo trayecto desde casa hasta Holbox (Quintana Roo, México) y la recepción no pudo ser más agradable, tan sólo unos pasos al interior de este hotel boutique nos anunció que nos pasaríamos unos días deliciosos. 

Villas Flamingos se encuentra un poco alejado del centro de Holbox; y si me refiero a “un poco”, quiero decir que son unos 15 minutos de caminata muy agradable. Esta característica le permite tener un extra de tranquilidad, de la que ya de por sí goza el destino. 

Varias villas componen este hotel, así que todas cuentan con extrema privacidad. Se encuentran separadas entre sí y rodeadas por vegetación, que les deja un toque de frescura que bien se agradece a la hora que el calor apremia. 

Hay una alberca en el centro, con agua templadita, rodeada por cómodos camastros y coloridas sillas y hamacas, que crean un ambiente que invita a la lectura y a disfrutar de ese recinto de paz que nos regala la naturaleza en Holbox

Las villas (habitaciones y suites) tiene aire acondicionado, terraza y no cuentan con TV, como casi todos los hoteles de este lugar, lo que nos obliga placenteramente a salir, convivir, conocer, pasear o aventurarse en los rincones y experiencias del mar. 

Las camas son comodísimas, pero la mayor novedad está en el baño, que es 100 por ciento ecológico, pues el excusado no usa agua, sino un puño de aserrín después de ser usado, luego se cierra con su tapa casi hermética y no hay malos olores ni aspecto desagradable, todo queda perfecto!! Con esos desechos se hace composta. Y la regadera es fantástica, pues el agua cae de un tronco… maravillosa idea!!! Obviamente, el agua también es reutilizada. 

Villas Flamingos es ideal para parejas, pero también para familias con niños. En otro post les contaré de todo lo que mi hija se divirtió ahí.