jueves, 19 de abril de 2012

Casa Loma, un castillo en Toronto


Cuenta la historia que un rico industrial quiso tener su castillo y fue por eso que se mandó a construir uno en lo alto de una colina, desde donde pudiera tener bellas vistas de Toronto (Canadá). Tres años le tomó ver realizado su sueño y sólo por 10 años lo pudo disfrutar, ya que los problemas financieros lo obligaron a abandonar su residencia, Casa Loma.

En 1911, Sir Henry Mill Pellart contrató al arquitecto E. J. Lennox para que construyera su tan anhelado castillo “medieval” y así lo hizo. Hoy es un espacio que es posible visitar, donde se encuentra casi todo el mobiliario original y piezas de la época. Salones, habitaciones, baños y jardines que nos transportan a principios del siglo XX. 

Para llegar a Casa Loma fui en metro desde el centro y bajé en la estación Dupont, caminé unas cuantas cuadras y llegué con mucha facilidad. Recorrí cada una de sus habitaciones y entré por un pasillo hasta llegar a unas angostas escaleras de madera,que me llevaron a la parte más alta de su torre. Desde allá pude apreciar todo Toronto e imaginar el panorama de los tiempos en que fue construido este castillo. 

Lo que más me gustó del lugar fue el estudio de Sir Pellatt, que fue construido pensando en todo, con escalera hasta la habitación, medidas de seguridad y puertas secretas; la sala de roble, que la hizo pensando en que en algún momento este castillo fuera visitado por la nobleza inglesa, lo cual nunca ocurrió; y el baño, que está hecho con “tanta modernidad”. 

Destina unas 4 horas de tu tiempo en Toronto, para visitar Casa Loma, recorrerla desde su establo hasta la torre, conocer su historia y disfrutarlo, es un gran atractivo de esta preciosa ciudad canadiense. 

Al comprar tu boleto de entrada, tienes derecho a una audioguía en tu idioma, la que debes solicitar en el sótano del castillo, ahí mismo está la tienda de regalos, los baños y la cafetería.