miércoles, 12 de diciembre de 2012

Kutná Hora, paz y catedrales

Kutná Hora, República Checa


Era una mañana fría cuando llegamos hasta Kutná Hora, en República Checa, una pequeña ciudad que guarda historias, riqueza y sorpresas. Quien dijera que este pueblo con orígenes mineros, compitió en algún tiempo en poderío económico con la mismísima Praga. Hoy, es un lugar al que vale la pena desplazarse para caminar sus callejuelas, visitar sus catedrales y el osario, y probar su vino también, el que es de muy buena calidad. 

A Kutná Hora puedes llegar en tour, pero también por tu parte en el tren que cuesta unas 60 coronas y sale de la estación principal de Praga. Al llegar a la estación de esta ciudad que es Patrimonio de la Humanidad, puedes tomar el autobús que cuesta 12 coronas. Para visitar las dos catedrales sin caminar tanto hay una ruta de autobús que conecta estos dos puntos y cuesta 50 coronas, pero te sugiero caminar todo lo que puedas pues es un lugar precioso en el que disfrutarás enormemente el paseo a pie. Si quieres ver más de este hermoso lugar puedes visitar mi galería de fotos de Kutna Hora en Flirck.

Nosotros llegamos directo a la Catedral de Santa Bárbara, por cierto que es curioso que este lugar siendo tan pequeño cuente con dos de las cuatro catedrales que hay en todo el país, la ya mencionada y la Catedral de la Resurrección de la Virgen

Kutná Hora, República Checa

La Catedral de Santa Bárbara es espectacular, con un estilo gótico tardío. Su construcción inició en 1388 y concluyó en 1905 y es una de las catedrales más bellas de toda Europa central. En el interior, se pueden apreciar los altos techos, vitrales, arcos y algunos murales que llaman la atención, pues están sólo en la parte frontal, lo que hace pensar que los planes era que estuvieran en todos los muros. Es bien sabido que el proyecto era mucho mayor, pero su construcción dependía de los beneficios de la extracción de la plata y al decaer esta actividad, la edificación también se vio afectada. 

Justo frente a esta catedral se encuentra el Puente de Carlos, sí... igual que el que se está en Praga. Como ya les conté, Kutná Hora competía con la capital hace mucho tiempo, así que todo lo que se levantaba en la gran ciudad, también se debía hacer allí, por lo tanto hay una catedral esplendorosa y un puente también. 

El paseo continúo por en la Galería de Bohemia Central, que solía ser el Colegio Jesuita. Hoy el edificio está remodelado y tiene exposiciones temporales y permanentes de artistas chechos principalmente. Aquí, además de lo bonito que está el edificio, vale la pena visitar el salón y lo que fuera la farmacia del colegio. En cuanto a las muestras, me encanto que la exposición de pintura también es para personas invidentes. Les cuento: justo al lado de algunos cuadros está una réplica en relieve y tiene además su explicación en Braille. Excelente!!! 

Luego de esa visita, el caminar continúo por esas callejuelas que trasladan al visitante a otro tiempo que tal vez existe solo en la imaginación donde hay caballos, caballeros, damas, armaduras… oh, creo que es el Medioevo; corrijo, sí existió! 

Kutná Hora, República ChecaSeguimos hasta llegar a la Corte Italiana, donde visitamos lo que fuera la Casa de Moneda. Ahí se acuñaban las monedas y resulta muy interesante conocer la historia del lugar, pues además de que se exponen una gran variedad de monedas, el visitante se puede documentar sobre cómo vivían los acuñadores, quienes a golpes hacían hasta 2 mil monedas por día; claro que esto lo lograban porque ganaban un porcentaje de lo trabajado; entonces, se decía que tener un marido con este trabajo era el ideal, ya que era “rico, sordo y estaba ocupado todo el día”. No pierdas la oportunidad de acuñar tu propia monedita y llevarla contigo. El edificio también fue el palacio real de Wenceslao IV, así que tiene una bella capilla en una torre. Imrpesionante! 

Por último, les contaré de la Catedral de la Resurección de la Virgen o Catedral de Asunción de la Virgen María, que es también hermosa, aunque no tanto como la de Santa Bárbara. Con un estilo único llamado gótico barroco este lugar guarda un preciado tesoro, una de las 10 custodias conservadas de Europa, que es el tercer objeto eclesiástico más valioso de la República Checa, luego de las joyas de la corona de Bohemia y el relicario de San Mauro. 

Me resta contarles del Osario de Sedlec, pero es tan impresionante el lugar que prefiero hacerlo en un post por separado próximamente.