lunes, 8 de agosto de 2011

Cuchillos Ojeda, un orgullo mexicano


La dicha más grande en la vida es hacer algo que nos gusta.
Don José Ojeda

En Sayula, Jalisco (México) me encontré con Don José Ojeda, uno de los seres que mejor ha logrado contagiarme sus ganas por vivir y de hacer lo que uno realmente quiere.

Don José Ojeda, descendiente de 12 generaciones de trabajadores maestros del metal, inició haciendo frenos y herraduras para caballos, trabajó duro y se capacitó hasta que encontró lo que de verdad le apasionaba en la vida, la cuchillería. Hoy los Cuchillos Ojeda son famosos y han obtenido reconocimientos en todo el mundo.


Gustoso compartió conmigo su historia, detalles sobre su trabajo y su trayectoria, y me contó que hay piezas que requieren un mes de trabajo para ser terminadas, que los mangos de los cuchillos son de muela de mamut, de cuerno de reno o búfalo, de hueso de camellos, o con detalles en oro, en fin que se usa un sinnúmero de materiales que provienen de muy diversos países. También me platicó con humildad sobre el reconocimiento que logró con sus cuchillos en Toledo, España en 1983, y con toda simpatía al preguntarle sobre el filo de las piezas respondió: “Su filo es como de lengua de suegra”, y luego… sonrió.

Pero cómo se pueden crear tan bellos objetos, le pregunté y respondió así: “Los artesanos tenemos una lupa en los ojos con la que vemos lo que los demás no ven”. No bueno… con esa frase me ganó como para amar toda la artesanía del mundo de por vida.

Charlamos por un buen tiempo, visitamos su tienda y llegó el momento de cuestionarlo sobre si tenía algún cuchillo preferido y aseguró que no pues “todos son mis hijos… llevan mi apellido”; pero por supuesto, si todos son Ojeda.

Gracias a su labor, Don José ha puesto el nombre de México en alto a nivel mundial, pero además mantiene la sencillez y el gusto por compartir sus anécdotas.

Más información: cuchillosojeda.com