miércoles, 22 de septiembre de 2010

Viajar en tren o en avión


Más que viajar en avión en ciertos destinos, me gusta ir en tren porque puedo ver los paisajes y a la gente que sube y baja. Lástima que en México ninguno de estos dos medios de transporte (avión y tren) sean accesibles, pero en otras partes del mundo ambos resultan una excelente opción.

Estados Unidos y Canadá cuentan con servicio de trenes, que pese a no ser tan populares ni económicos, es una buena red y te lleva por bellos caminos a tu destino. Son varias las rutas que conozco, y casi todas encantadoras.

En Califonia puedes viajar de San Diego hasta San Luis Obispo en cómodos vagones, pero no es barato porque es muy posible que consigas autobús o rentes auto por un costo mucho menor. Lo mismo ocurre en rutas más largas, para las que seguramente se pueden encontrar boletos de avión con grandes descuentos. Yo hice el recorrido una vez de Denver a Los Angeles, pero juro que no vuelvo, pues fue sólo por curiosidad y resultó caro y cansado. En California, para ir de San Diego a Anahiem por ejemplo, va bien en mi opinión, pero no para viajes más largos.

En el caso de Europa, dónde los viajes en tren son muy comunes también es posible que se consigan boletos de avión y de autobús mucho más baratos, sin embargo yo prefiero el tren por dos razones:

• Si es un trayecto corto, ir en tren seguramente es más rápido que ir en autobús.

• Si es un trayecto largo, aprovecho para tomarlo de noche y así me ahorro una noche de hospedaje, que es con lo que pago mi boleto de tren. Además del tiempo, pues si tomo el avión pierdo casi todo el día en el traslado, mientras que si viajo de noche llego en la mañana a buena hora para aprovechar todo el día.

Así pues, creo que es cuestión de gustos e intereses. Yo, me quedo con el tren en Europa y con el avión en América del Norte.