lunes, 29 de marzo de 2010

El Castillo de Edimburgo

Grande y en lo alto está el Castillo de Edimburgo, que se encuentra obviamente en la ciudad del mismo nombre, capital de Escocia, y es una imponente fortaleza.

Aunque este castillo existe desde el siglo VI, fue hasta el siglo XI cuando se convirtió en el favorito de los Reyes de Escocia; y ahora es el principal atractivo de la ciudad.

Para llegar hasta él, se debe caminar cuesta arriba, ya que se encuentra en lo alto de una colina volcánica. El acceso es un enorme portal, y luego una explanada desde donde se puede acceder a las diversas “habitaciones” del castillo. Predomina la oscuridad de la piedra volcánica, de los muros y en el interior del lugar. En una orilla, los viejos cañones, negros también, y bellísimas vistas de la ciudad. Por cierto, que a de ellos se le llama el Cañón de las Trece Horas, porque cada día dispara a esa hora.


En el interior, en los muros hay pinturas que recrean las batallas protagonizadas en el lugar; también se encuentran las joyas de la Corona Escocesa y los objetos del Tesoro Real Escocés. El sitio más antiguo del castillo es la Capilla de Santa Margarita. Recuerdo mucho las mazmorras, porque son las más “horribles e impresionantes” que he visto en mi vida; muy bien conservadas, pero al visitarlas no dejo de pensar en el sufrimiento que ahí se vivió.

Tip: Es posible rentar una audioguía, pero también hay visitas guiadas gratuitas, donde uno de los guardias del castillo da la explicación.

La entrada al Castillo de Edimburgo cuesta 12 libras esterlinas y abre todos los días, salvo 25 y 26 de diciembre, a las 9:30 am; la hora en que cierra varía de acuerdo a la temporada del año, y puede ser entre las 5 y las 6 de la tarde.