Visitar el santuario de la Mariposa Monarca

Mariposa Monarca

Cada fin de año es tiempo de que la Mariposa Monarca llegué a México. Es el momento perfecto para recordar mi visita a su santuario en Michoacán.


A dónde llega la Mariposa Monarca


Para comenzar les contaré que fue una escapada de fin de semana. En la que nos dirigimos desde el viernes por la tarde hacia Angangueo, Michoacán. Un pueblo muy pequeño, donde nos hospedamos en el Albergue Don Bruno.

Al día siguiente por la mañana, desayudamos en el restaurante del hotel, bastante sabroso por cierto. Disfrutamos de la vista del lugar: entre neblina y verde vegetación.

Nos dirigimos a la entrada del Santuario (el cobro es muy bajo). Te asignan un guía, quien es nativo del lugar. El guía te acompaña en todo el recorrido, proporcionando siempre información valiosa del lugar. Asimismo te da las recomendaciones pertinentes para la preservación del santuario: no tocar a las mariposas, no gritar, no tirar basura, respetar el área, etcétera.

Vale la pena recordar y enfatizar en que no se deben tocar las alas de las mariposas. Advertirlo sobre todo a los niños y jóvenes; pues la grasa de los dedos las daña considerablemente, tanto que les causa la muerte. Si quieres una foto con mariposas posadas sobre ti, no es necesario que las agarres. Si te paras en algún punto donde hay muchas, seguramente se acercarán. Entonces la recomendación es quedarse quieto y esperar a que solas emprendan nuevamente el vuelo.

Una magnífico paseo bastante cansado, pero llegar a la cumbre y ser testigo del vuelo de millones de mariposas a tu alrededor, es indescriptible. Los niños se maravillan y los adultos recobramos la capacidad de asombro: no cabe duda que la naturaleza es sabía.

Puedes tomar tu tiempo para apreciar el lugar, al regresar, también puedes entrar a un salón donde constantemente se trasmite un video informativo, también hay sanitarios, una tienda, y venta de artesanías.

Te recomiendo una buena propina para el guía, ya que es gente que vive y cuida el santuario; y sobre todo, que hagas tu visita con responsabilidad. Informa a tus hijos de lo que no se debe hacer por el bien de las mariposas.