martes, 4 de junio de 2013

Aeromexico intentó, pero no me dejé

Esta mañana en el Aeropuerto de la Ciudad de México, llegué antes de las 8 am para tomar el vuelo 152 de Aeroméxico con destino al Bajío, que saldría a las 9:30. Me acerco al check in automático y solicito mi pase de abordar… la máquina toma su tiempo, me da como resultado que tengo el asiento 6A y sale el anuncio “espere, estamos procesando su reservación”; luego de varios minutos me anuncia “no es posible procesar su reservación. Entonces pruebo en otra máquina y tengo el mismo resultado, repito en otra más y da el mismo resultado, pero en esta última me arroja un papel que dice algo así como: “no es posible procesar su reservación, acuda al mostrador”. En los intentos ya había pasado más de media hora. Voy al mostrador 65 (que fue a donde me dijo que fuera la persona de AM que está cerca del check in automático), documentan mi equipaje y me dan el pase de abordar sin número de asiento, pues según me dicen, el vuelo está sobrevendido y ya adentro en la terminal en el mostrador 75 pedirán a algunos pasajeros que se queden. En fin...corro hasta llegar allá.

Me acerco hasta el mostrador 75 (ya dentro de la terminal) y me dicen que espere, que van a pedir que algunos pasajeros se esperen al siguiente vuelo. Ahí me encuentro con una pareja que también espera, entonces les comento que si están en la misma situación que yo y la mujer me responde que no, que ellos si tienen número de asiento, que debían ir en otro vuelo más tarde pero decidieron adelantar su salida. Les comento que dudo les den asiento, pues me han dicho que esta sobrevendido, pero la mujer sonríe y me dice que si se van en ese. Llega otra mujer y la dejan como a mí, en espera.

Se acerca un piloto al mostrador y le dice al hombre que recibía los pases de abordar, que la pareja va en ese vuelo y él le menciona que no se puede. El piloto le dice con energía pero en voz baja: “Aquí es el Capi el que mueve la jugada”. Ahí, entro a la conversación y le reclamo que yo voy en ese vuelo porque tengo boleto y no me van a dejar por otras personas que tendrían que ir en otro vuelo. Voltea y me dice: ellos tienen urgencia de volar. Le respondo que yo también y que además SI tengo boleto para ese vuelo. Se adelanta y me dice: “Agradezco su comprensión!” Pensé: que ni agradezca porque no pienso dejar mi lugar.

Le pregunto al hombre que atendía si era el capitán del vuelo al Bajío y me dice que no. Me ve tan molesta que me dice que en ese momento me dará mi asiento. Me pide el pase de abordar que traía y lo cambia por otro con número de asiento: el 6A, sorpresa!!

Antes de subir al avión me doy cuenta que el piloto con el que me eché el tirito sí era el del vuelo 152 de Aeroméxico, de nombre Ricardo Sánchez. Además, la pareja sí voló con nosotros, el hombre iba delante de mí y la mujer más atrás; claro, pues no me pudieron quitar mi asiento. 

Estaba sobrevendido el vuelo y pudieron meter una pareja de pasajeros más? Dejaron abajo a otros pasajeros porque no me dejé? No lo sabré. 

En fin, si te dejas hacen lo que quieren.

Nota: Así como denuncio lo malo, también reconozco que me gustó que ya no dan agua y cacahuates en el vuelo, sino unas ricas y sanas galletitas y café. Bien por eso!!