Moda y shopping en Montreal

Harricana, Moontreal, Canadá

Montreal es una ciudad dinámica, moderna y atractiva, con un aire europeo, pero que guarda también su parte tradicional, esa que es muy propia de Canadá, del núcleo familiar, de respetar el medio ambiente, de rescatar tradiciones y la naturaleza. Y parte de eso es lo que encontré en dos historias que tienen qué ver con la parte del diseño y aventurarse a seguir un proyecto propio: Harricana y Charlotte Holsten

La primera historia es la de Mariouche, la propietaria, fundadora y diseñadora de Harricana, que es impresionante. Logró con una gran idea, hacer que la moda fuera sustentable, moderna y atractiva. ¿Qué hace? Recicla con gran destreza abrigos de pieles, vestidos de novia y diversas prendas de finas telas, logrando así nuevas piezas maravillosas. 

Harricana, Moontreal, Canadá

Mariouche estudió la carrera de diseño de modas y mientras se encontraba en Italia, para seguir sustentando sus estudios se le ocurrió reciclar un fino abrigo antiguo y ahí comenzó este proyecto que ahora es una gran empresa fabulosa y reconocida a nivel mundial. Basta con darse una pasada por su tienda para entender que ahí hay talento de sobra, y si a esto de aunamos la historia de éxito de Mariouche, pues qué mejor. 

Abrigos, bolsas, gorros… crean infinidad de prendas completas o acabados para otros. Además, si alguien tiene un especial cariño por algún abrigo viejo y desea renovarlo, pues Harricana es el lugar ideal para esto también. 

Vale la pena conocer el lugar, su historia y sus productos, que se pueden adquirir en pocos puntos en el mundo.

Charlotte Holsten, Moontreal, Canadá

Otra historia encantadora es la de Charlotte Holsten, quien siendo abogada de profesión, decidió dejar su carrera y dedicarse a seguir su inspiración para crear joyería, bolsos y otras bellas piezas como tocados de novia y más. 

En su tienda puedes apreciar la delicadeza con que cada pieza es creada. Con finas piedras, cintas y paciencia se obtiene como resultado lidas creaciones adorables. Los precios? Nada elevados para lo bellos que son. 


Charlotte Holsten, Moontreal, Canadá