Silencio, mujeres trabajando!

Sayolica, rebozo de tachihual, Sayula, Jalisco
Sayolica sobre un rebozo de tachihual.

Siempre se reconoce a mujeres empresarias, ejecutivas, de las artes, del deporte, en fin; pero quién reconoce a esas mujeres que rompen esquemas y luchan por sus ideales? Mujeres que creen y crean, que no tienen millones de pesos en su cuenta, ni ganan una medalla, pero cuentan con el privilegio de llegar a su meta gracias a su decisión y empeño; este es el caso de tres mujeres que recientemente conocí en Sayula, Jalisco

No cabe duda que cada andanza me deja una gran enseñanza, y es de las mujeres de Sayula que me traje la recarga de pilas necesaria para seguir luchando y no decaer cuando las cosas se ponen más difíciles. 

Allá conocí a María Elena, quien me contó que un día se encontró una pieza de cerámica con más de 150 años de antigüedad, entonces decidió que ella lograría la fórmula que le permitiría hacer piezas de cerámica similares a esa. Intentó sin descanso y luego de 5 años y un marido en contra, por fin logró llegar a su meta. Así, hoy crea piezas preciosas en su propia empresa llamada Sayólica, que vende en su domicilio y algunos otros lugares. Y con ese gran orgullo que no se paga con ningún dinero, platica cómo transformó el patio trasero de su casa en su taller, cómo su marido le decía que lo dejara y cómo hoy en día es él mismo quien reconoce que lo logro y le ayuda en los trabajos. 

También tuve el privilegio de conocer a Doña Cande, que hace rebozos de tachihual, una técnica casi olvidada pero que ella defiende, practica y ha enseñado a sus hijas para que no se pierda. Usando el tachihual y una aguja que es una espina de maguey (para que no rompa el hilo) teje cada rebozo en aproximadamente dos meses. Bellísimas piezas dignas de lucirse en las mejores galas, pero sobre todo, escuchar a esta mujer defender su actividad y seguir adelante con orgullo me llena de alegría. 

Pero hay una mujer más, quien me llevo a conocer a las ya mencionadas, y esa es Gladys, que enfrentó la dura decisión de optar por seguir en su pueblo amado o emigrar en busca de una mejor oportunidad profesional. Contra las opiniones de familiares, quiso permanecer ahí e iniciar un negocio propio Glady Tours, con el que también ha enfrentado retos, pero que sale adelante y hoy muestra con gran pasión a los visitantes lo que es Sayula, el lugar al que pertenece y donde piensa continuar ofreciendo sus recorridos turísticos segura de que cada vez más gente pone los ojos en este carismático pueblo de Jalisco

Esta es sólo una muestra de lo que encuentro por mi camino, gente valiosa que da mucho para que el viajero la pase de lo mejor, pero sobre todo mujeres que se hacen presente y a quienes hoy quise rendir este breve reconocimiento.


Sayula, Jalisco