Pasado y presente en Hacienda La Labor

Hacienda La Labor de Rivera, Teuchitlan, Jalisco


Una estancia que se antoja de descanso, para apartarse de la gran ciudad y dejarse acariciar por la naturaleza, un poco de historia, aire puro y el canto de los pájaros; eso fue para mí los días que pasamos en Hacienda La Labor de Rivera, en Teuchitlán, Jalisco

Muy cerca de la capital de Jalisco, Guadalajara, se encuentra Teuchitlán, que hoy tiene varios atractivos turísticos de los que les contaré más adelante, pero el más famoso es la zona arqueológica de Guachimontones. En esa región se encuentra la Hacienda La Labor de Rivera, una preciosa propiedad que guarda en su interior historias y leyendas dignas de conocerse, además de que es un hotel boutique con buen servicio y amabilidad, para escaparte un fin de semana o los días que sean necesarios para recobrar fuerzas y regresar a la vida diaria. 

Porque en Hacienda La Labor la vida se vive con calma, con todo deleite y sin ver el reloj, un café tempranito en el patio central, viendo los pájaros volar y escuchando su canto, mientras el sol ilumina; luego, un almuerzo típico de la región y se continúa con alguna cabalgata, paseo por los alrededores o al pueblo. Si vas con niños, es posible que tengan una sesión de equinoterapia, que es una experiencia muy especial. También es posible realizar algún picnic o hacer yoga junto al lago, en fin… las actividades se pueden coordinar a tu gusto, gracias a su servicio de concierge, para lo que puedes contactar a Concierge Online  directamente o a través del mismo hotel. 

Habitaciones confortables, con grandes ventanales característicos de las construcciones de antaño, baños preciosos con finas amenidades, una sala para convivir con los otros huéspedes y la oportunidad de tener un servicio amable y personalizado, eso es algo de lo que puedes encontrar en este lugar. 

Nosotros pasamos tres días adorables en Hacienda La Labor. Mis chamacos (hija de 12 años y sobrino de 14 años) la pasaron muy bien y traen con ellos grandes recuerdos de los caballos, sobre todo, pues esa es una experiencia que no es posible tenerla donde sea y en Hacienda La Labor se hace por agradables paisajes.


Hacienda La Labor de Rivera, Teuchitlan, Jalisco