martes, 22 de noviembre de 2011

Toronto es marrón y green


Estoy de regreso en casa luego de visitar Toronto por 6 días y ahora puedo decir que mis recuerdos de esa ciudad son marrón y green, pero no sólo porque esos son los colores que predomina en su arquitectura, sino también porque desde el avión al arribo pude ver sus amplias zonas verdes y sus techos citadinos en ese mismo tono; que además concuerdan con su bien arraigada cultura ambiental.

Toronto (Canadá) me recibió con un poco de nieve en el aeropuerto, frío de unos cuántos grados bajo cero y la amable sonrisa de su agente de migración, quien se sorprendió un poco cuando le dije que mi visita era de turista y viajaba sola; entonces admirado insistió: ¿sola? Y decidida le respondí que nadie me pudo acompañar en este temporada y yo tenía muchas ganas de ir, que el boleto me lo había ganado en un concurso, no lo iba a dejar perder y así... luego de tan convincente explicación, sólo dijo: ¡¡Welcome to Canadá!! Y ahí comenzó mi recorrido en solitario por esa preciosa ciudad abierta y divertida, donde descubrí la frescura y naturalidad de su gente y comida a través de sus mercados, su arte, historia y cultura en sus museos, su parte de realeza en Casa Loma, las increíbles vistas desde lo alto de la CN Tower y también su multiculturalidad en el China Town, eso y mucho más es Toronto.

Luego de mi llegada, me dirigí a un cajero automático, desde donde pude obtener dólares canadienses, cosa que no conseguí antes de salir de México. El transporte desde el Aeropuerto Internacional Toronto Pearson a la ciudad resultó ser muy fácil, sólo salí y encontré el módulo para comprar mi boleto en el servicio llamado Airport Express, y de una vez adquirí de ida y vuelta por 39 dólares canadienses. Es rápido, amable y los autobuses tienen calefacción y wifi. Así, en 25 minutos estaba en la parada que me quedaba más cerca al hotel donde me hospedé Cambridge Suites Hotel.

Y aquí van los primeros dos tips que puedo resaltar de este viaje:

* Cuando pases por migración de cualquier país, no titubees, responde concretamente sólo lo que te pregunten y no eches rollos. No mientas ni tantito, porque no habrá como sostener la mentira. Sé sincero y responde firme, tranquilo y amablemente, aunque el agente no resulte ser tan agradable. Recuerda que entras a su casa y cada gobierno está en todo su derecho de imponer las reglas que quieran, te gusten o no, te convengan o no. 

* Hay forma de ir al centro de la ciudad desde el aeropuerto, en transporte público por unos 6 dólares canadienses solamente, pero ese trayecto me tomaba casi 2 horas, por esa razón preferí pagar los 19.50 CAD por trayecto y así ahorrar tiempo y ganar comodidad.