Siempre nos quedará París


¿Quién no quiere conocer o regresar a París? Es una ciudad que enamora aunque no vayas de romance, que te quiere aunque no quieras, y que amas casi sin sentirlo; pero para que planees tu siguiente visita a la Ciudad Luz te comparto algunos artículos interesantes que encontré en la red en el blog de un colega.

Obviamente planeas visitar la Torre Eiffel y para eso necesitas conocer el horario en que abre, costos y demás detalles que te serán de utilidad. Todo eso y más lo encuentras en el vínculo. Recuerdo que la primera vez que fui a visitar a la Dama de Hierro era pleno invierno y casi no había gente, la pude disfrutar enormemente aunque no fue posible subir hasta su tercer nivel debido a las cuestiones del clima.


Una vez que te encuentres en la capital francesa, ten presente que la forma más rápida de trasladarse es el Metro de Paris, que es muy eficiente y conecta con todos los barrios y grandes estaciones, de donde se toman los trenes suburbanos y foraneos para visitar poblaciones cercanas y algunas otras ciudades de Francia y Europa en general.

Un sitio que no puedes dejar de visitar el Museo de Louvre, para el cual deberás dedicar por lo menos un día completo, si es que deseas ver una sexta parte de lo que este recinto cultural ofrece, pues bien podrías pasar ahí una semana completa y no terminar de ver sus exposiciones. Cuando salgas, podrás pasear por los alrededores, que son encantadores, y tal vez te apetezca hacer una larga caminata por Champs Elysées hasta llegar al el emblemático Arco del Triunfo de Paris.

París se vive y se disfruta de lo lindo, jamás te aburres y siempre encontrarás algo maravilloso por descubrir, y cuando la dejas bien podrás repetir lo que Rick Blaine le dijo a su Ilsa Lund: We'll always have Paris.