miércoles, 7 de septiembre de 2011

Sayula, cajeta y agua de frambuesa


En abril de este año (2011) visité Sayula y nos hospedamos en el hotel Gran Casa Sayula. Para llegar hasta allá fuimos por la carretera a Guadalajara y de ahí directo a Sayula, en una parte del camino era como desierto, casi no había nada y como hacía mucho calor se veía como agua y había pequeños remolinos.

Salimos en la mañana y llegamos en la tarde. Al llegar al hotel fuimos a la habitación y había una macetita de colores y una canasta que tenía fruta para mis papás, y en la maceta había dulces para mí con un letrerito que decía “Bienvenida Chimichurri!!” y esa todavía la tengo en mi cuarto.

En el restaurante lo más más más rico que probé fue el agua de frambuesa y durante esos días tomé cómo tres vasos al día y eso que los vasos eran grandes.

Después de comer, mis papás se quedaron platicando y mientras yo me ponía el traje de baño y me metí a la alberca a nadar, porque la alberca está a un lado del restaurante. Nuestra habitación estaba exactamente a un lado de la alberca, sólo salía daba vuelta a la derecha y ya estaba enfrentito de mí.

Al siguiente día visité la fábrica de Cajeta Lugo y al llegar te dan una cajeta chiquita.

Procedimiento de la cajeta: ellos la tienen en un fogón revolviendo la leche con azúcar de 3 a 5 horas, luego se pasa a los moldes de madera y se quema de arriba. Las cajitas se hacen primero con pedazos de madera rasgándolas en tiras muy delgaditas, cortando otros pedazos, lijándolos y pegándolos.

También conocí la tienda de los cuchillos Ojeda que los hace el dueño del lugar que se llama Don José Ojeda. Todos los cuchillos son bonitos.

Una noche, en el hotel me dejaron una lotería de Sayula y una cajeta, y también una cajeta a mis papás y al siguiente día me dejaron un pastelito de chocolate.

A mí me gustó mucho y por mí, volvería todos los años.