viernes, 15 de junio de 2012

El turismo y la situación actual de México

Puerto Vallarta, Jalisco

Todos sabemos por la situación de inseguridad que atraviesa nuestro México lindo y querido, y me da sinceramente mucha pena escuchar y leer más discursos que propuestas, más lamentaciones que ideas para mejorar. Les dan voz en todos los medios a políticos, periodistas, artistas, gente de la farándula, deportistas y más, y no veo que alguien le dé la importancia qué merece a uno de los sectores que está siendo más afectado, el turismo.

Quiero pensar que luego de que pasen los tiempos electorales las cámaras, organizaciones y autoridades se pongan a trabajar y tengan nuevas propuestas; porque supongo que todos estamos dispuestos a apoyar a nuestro país y al sector turismo que como dice nuestra Secretaria, da empleo directa o indirectamente a unos 7.5 millones de mexicanos.

Son tiempos de optimizar recursos y como principio me gustaría ver que las campañas de promoción de nuestro país estén bien enfocadas. Pues insisto, de nada sirve pagar millonadas para difundir una buena imagen de México en el extranjero, si las noticias de la inseguridad dan la vuelta al mundo en un segundo. Cuando logremos demostrar que tenemos un país en paz, los visitantes vendrán solos a disfrutar de nuestros bellos destinos sin hacer tanto ruido.

Ahora que si me preguntan qué haría (ya sé que nadie me preguntó, pero igual opino), pues promovería el turismo local sin arriesgar a mis compatriotas. Todos tenemos lugares muy cercanos para visitar, de los que muchas veces ni nos enteramos, destinos a unas pocas horas de distancia muy disfrutables e interesantes.

Por otra parte, creo que es el momento de concretar algo que mencioné hace ya algún tiempo y que luego a algún funcionario se le ocurrió proponer (¿Pensamos lo mismo o nos telepatiamos?), que es hacer deducible de impuestos unas vacaciones en el interior del país al año por familia. Con esto estaríamos ayudando al sector turismo y al mismo tiempo promoveríamos la convivencia familiar sin que se vea muy afectado su gasto.

En fin, yo por mi parte continúo con esta labor de promoción que me he impuesto desde hace tiempo, sin sueldo y de puro corazón, y sólo espero que a los que sí les pagan hagan su chamba como se debe.