lunes, 13 de junio de 2011

Fin de semana en San Miguel de Allende


De verdad que basta un fin de semana para salir de la rutina, disfrutar, descansar y divertirse sin ir muy lejos. Así, apenas ayer volvimos a casa después de pasar un par de días en San Miguel de Allende (Guanajuato, México) que nos queda a tan sólo poco más de 90 kilómetros de distancia de la ciudad donde vivimos: Guanajuato.

Diversión, descanso y buena comida sería un buen resumen de nuestro paso por esta bella Ciudad Patrimonio de la Humanidad que es siempre un deleite visitarla.

Comenzamos con una buena estancia en el Hotel Real de Minas, donde la alberca fue sin duda la favorita de mi hija, y dónde yo tomé un muy buen masaje en su Spa Wol Ha que es de reciente apertura; luego , una rica cena en Cumpanio, que fue mi gran descubrimiento en este viaje, paseos por el centro de la ciudad, una tradicional nieve el domingo a medio día para apagar la ser y por supuesto que redescubrir San Miguel de Allende que pese a tenerlo muy visto ya, siempre me sorprende.

En esta ocasión quise visitar La Aurora, la que tenía algunos meses sin pisar y donde siempre hay mucho por ver, aunque no compres porque la verdad que todo está bastante caro ahí (o será más bien que yo ganó poco?)

Regresé como siempre a Madre Tierra, La Victoriana y mi obligado café con una deliciosa tarta en El Petit Four, que está casi frente al Teatro Angela Peralta, porque así soy yo: aunque descubra nuevos lugares que se van convirtiendo también en consentidos, guardo espacio siempre para aquellos a los que tengo años visitando.

En fin que a partir de mañana les contaré más de esta visita a San Miguel de Allende.