miércoles, 23 de marzo de 2011

Al encuentro con ballenas en Los Cabos

Es entre diciembre y marzo cuando las ballenas permanecen en Baja California tras huir de las gélidas aguas del norte. Acuden a este territorio para aparearse y al siguiente año para dar a luz a sus crías y es posible ir a visitarlas durante esa temporada.

Una mañana tranquila y soleada de marzo llegamos a Cabo Adventures, que se encuentra en la Marina, hicimos el registro (la contratación ya estaba hecha vía internet) y pasamos a una sala de espera al aire libre. Unos minutos más tarde nuestra guía hizo el llamado para subir a la lancha, claro que primero mencionó algunas medidas de seguridad y nos proporcionó los chalecos salvavidas.

Arrancamos y nos dirigimos a gran velocidad mar adentro, dispuestos todos a vivir una de las más maravillosas experiencias de nuestras vidas: el encuentro con esos enormes seres llamados ballenas precisamente en su hogar temporal, en las aguas del Mar de Cortez.

Llegamos hasta un punto, esperamos y nada… ninguna ballena apareció, entonces fuimos aún más allá y a lo lejos comenzamos a ver los chorros de agua que saltaban… una cría de no más de 5 semanas de nacida, según nos explico la guía, pues aún no saltaba tan alto. Así, aparecía en un lugar y unos segundos más tarde un poco más adelante, disfrutamos enormemente el jugueteo de ese bebé que seguramente pesaba varias toneladas.

Luego, cambiamos de sitio y fuimos hasta otro punto en que había cuatro ballenas, dos madres con sus crías, y ese fue el momento más fascinante del recorrido: verlas saltar, moverse, sentir el aire y el agua que lanzaban hacia arriba y alcanzaba a mojarnos. Los gritos, sonrisas y suspiros se hacían presentes ya que se acercaban un poco y luego aparecían más lejos como dándonos la bienvenida a su territorio… a su hogar, al que llegamos sin tocar puerta alguna pero aún así fuimos bien recibidos.

Fotos, videos y luego regresamos. Atrás y lejos quedaron las ballenas pero acá cerca y en mí, viene el recuerdo de esos momentos que sin duda están considerados ya como una de las experiencias que marcarán mis viajes no sólo de este año, sino de toda mi vida.