Me reencontré con un bello Zacatecas


He de encomiar en verso sincerista la capital bizarra
de mi Estado, que es un
cielo cruel y una tierra colorada.
(La bizarra capital de mi estado. Lamón López Velarde)


Hace unos días de camino a Zacatecas los recuerdos de la primera visita a esa ciudad llegaron a mi mente: hace 24 años fui en compañía de amigas, el viaje de poco más de dos horas lo hicimos en tren desde Aguascalientes. Entonces, visité la Bufa, caminé por el Centro Histórico, subí al Teleférico y bailé en la disco de la mina El Edén. No ha cambiado mucho la ciudad y eso me da una enorme alegría.

Contando esta reciente visita, he estado en Zacatecas en tres ocasiones y en los próximos días les platicaré de su belleza, sus edificio y servicios; que la Mina El Edén ha sido mejorada para que pueda ser visitada por adultos mayores y personas con capacidades diferentes, y de que en su interior sigue lo que fuera la disco, sólo que ahora le llaman club; que el Teleférico sigue en funciones luego de 31 años; de los lugares donde comí y del Hotel Quinta Real, donde pasé dos maravillosas noches porque de verdad que es un gran lugar para hospedarse y no sólo por la calidad en su servicio sino porque es toda una experiencia recorrerlo y admirarlo, sobre todo de noche, cuando además puedes visitar su bar.

Experiencias agradables traigo de Zacatecas y una que otra desilusión también, porque en los viajes no todo es miel sobre hojuelas. En fin, de todo eso estaré posteando en los próximos días.