miércoles, 25 de agosto de 2010

Oaxaca, con sabor a chocolate

Siempre he dejado claro que a mí, el chocolate me gana. ¿Será por eso que Oaxaca me tiene ganada desde hace tiempo?

Oaxaca huele y sabe a chocolate, y lo hay amargo, con vainilla, con canela, en barra, en agua, en leche, a trocitos, en atole, molido, en mole. Cómo sea que me lo pongan, yo lo como o lo tomo.

Uno de los más antiguos elementos de la gastronomía oaxaqueña, y hay que mencionar que la tradición es tomarlo disuelto en agua y no en leche; acompañado con pan de yema.


De hecho, todavía en algunos lugares de Oaxaca es posible llevar sus propios granos de cacao, y las cantidades que gusten de canela, azúcar y otros ingredientes, para que sea molido y así obtener su propia mezcla.

El chocolate sale del cacao, que se ha cultivado por milenios en la región; y aprovecho el momento para contarles brevemente cómo se dio a conocer en todo el mundo: Moctezuma gustaba tomar esta bebida, que entonces se hacía con agua y los granos del cacao; y fue él quien le invitó a Hernán Cortés a tomarlo por primera vez, que a su vez lo llevó hasta Carlos V y lo demás ya es historia, pues hoy en día el chocolate es la adoración de millones alrededor del mundo. Y ahora entiendo porque hay en México tablillas con la marca Moctezuma y Carlos V.

Cuando visites Oaxaca, basta con dirigirte a cualquiera de los mercados de la ciudad para encontrar una buena variedad de chocolate.

Tips: Busca el chocolate Mayordomo, de gran tradición y es delicioso.