miércoles, 21 de julio de 2010

No dejes de ver teatro musical en el DF

Una de las actividades que más me gusta hacer cuando voy a la Ciudad de México es ir al teatro; y entre mis favoritos para divertirme y olvidar por un rato el mundo que me rodea, están los musicales.

Confieso que hace algunos años me daban flojera los musicales pero con el tiempo les tomé el gusto. He visto algunas obras en Nueva York y otros países, las que son de gran calidad pero créanme que en nuestro país tenemos tan buenos actores, cantantes, bailarines, productores, directores y de más, que no es ni siquiera necesario ir al extranjero para disfrutar de un buen espectáculo.

Gran expectación tuve por ver Hoy no me puedo levantar, y no me pude quedar con las ganas así que fui directo hasta el Distrito Federal tan sólo para verla; antes y después de ésta, he ido a varias. Fui fan de Mecano y escuchar las canciones en voces jóvenes fue muy agradable.

Otros musicales que he visto en la Ciudad de México fueron Los Productores, La Novicia Rebelde y más recientemente Timbiriche el Musical en el Teatro Aldama; del que sé, ha habido mucha polémica porque al parecer algunos de los miembros del grupo y fans no están muy conformes con la puesta en escena, a lo que opino: no deberían tomársela tan “a pecho”, los tiempos pasan y las nuevas generaciones llegan con gran energía y talento. Nunca fui fan de Timbiriche, sin embargo son de mi generación y me sé sus canciones, eran las que todos bailábamos y cantábamos en la “disco”, o las que chillábamos cuando el novio o la novia nos “mandaba por un tubo”. Lo dije en twitter y lo sostengo (lo que varios me reclamaron), estos chicos y chicas cantan y bailan mucho mejor que los miembros del grupo; es su tiempo y su oportunidad qué más da si son canciones viejas, nuevas o refritos. Así que, cuando vayas a la Ciudad de México no te pierdas la oportunidad de ir al teatro.

Viajo para experimentar y vivir, no hablo de lo que no conozco y no me cierro a las cosas nuevas. A veces voy a espectáculos sólo para divertirme y otras para que me dejen alguna enseñanza. Algunas veces espero poco de algo y resulta ser lo que más me gusta; y otras tantas, lo más recomendado termina no siendo mucho de mi agrado. Me divierto y eso para mí, es lo importante.