martes, 2 de marzo de 2010

Nunca falta el negrito en el arroz

Me la pensé mucho, antes de escribir este post, que lleva dedicatoria especial. ¿Por qué? Porque las personas a las que me refiero me pidieron disculpas por su “error”, esperando que ahí quedara todo. Pero, la almohada me aconsejó que escribiera lo ocurrido, porque cree este blog para contar mis experiencias, y eso significa incluir, lo bueno, lo más o menos y lo malo; además me llega a la mente una cuestión: “si así se portan conmigo que tengo este blog, y que lo saben; y que además estoy presente (aunque sea en su mínima expresión) en redes sociales; ¿cómo se portarán con la gente que no tiene dónde denunciar?”

Parece increíble que el desempeño de un solo trabajador pueda representar a toda una compañía (MexicanaGo). En repetidas ocasiones he manifestado la mala imagen que tengo de las aerolíneas nacionales (México), y ahora que me decido a tener contacto con una de ellas, recibo “una cachetada por e-mail”.

Hice una simple propuesta (no económica), la que no iba de acuerdo con “sus políticas”, y lo entendí. Tanto así lo comprendí, que les hice una sugerencia que vengo pensando desde hace tiempo. Aceptaron que la propuesta es buena, y se mostraron interesados en ella. Pero lamentablemente, en el mismo e-mail que fue enviado de un funcionario a otro, y después a mí, aceptando que era interesante el proyecto, nunca notaron que ahí iba una frase despectiva hacia mi persona.

¿Qué pretendo? No quiero una disculpa, no me interesa que me pidan perdón, pido buen trato para todos y cada uno de sus clientes, y sólo eso.

Esto no es venganza ni extorsión, es una denuncia desde mi trincera.