viernes, 19 de febrero de 2010

Entrada a la tumba de Tutankamón

Inolvidable sensación vivimos al estar frente a la entrada de la Tumba de Tutankamon, la que imaginaba mucho más ostentosa: la puerta no es nada vistosa y está bajo tierra. Por supuesto que no se permite tomar fotos en el interior, al igual que en las demás tumbas y pirámides.

Antes de entrar, un croquis de la tumba y su explicación, luego una escalera de madera (más bien una tabla con palitos clavados), se bajan unos 5 metros y se llega a la calurosa antesala de la tumba. Ahí, presente el pequeño cuerpo de Tutankamon colocado en una vitrina con una leve luz azulosa y cubierto con una sábana blanca; solo se puede ver su cabeza y pies. Hay que resaltar que sus vendajes fueron retirados por la gran cantidad de joyas que contenían, y que es la única tumba en el Valle de los Reyes, donde hay una momia, pues todas las demás ya han sido retiradas.

El lugar es chico comparado con las otras tumbas, el guía nos explico que eso se debe que tuvo un corto reinado.

Los muros de la antesala cuentan con una sencilla decoración, y un barandal sirve de separación entre esta área y la tumba en sí, la qué sí cuenta con algunas pinturas grandes y jeroglíficos en las paredes, ahí está aún el sarcófago de piedra, abierto y cubierto con un cristal que permite ver el sarcófago exterior de la momia, por supuesto que no te puedes acercar.

Las joyas, máscara y sarcófago de oro que le fueron retiradas a Tutankamon se encuentran en el Museo del Cairo, de lo que les contaré en otra ocasión.