miércoles, 27 de enero de 2010

Pon tu dinero y tarjetas a salvo

Quizá una de las mayores preocupaciones al pasear durante un viaje, y sobre todo cuando andamos por ciudades grandes, es cuidar de nuestra cartera; no nos vayan a dejar sin dinero y tarjetas en plena vacación.

Para poner a salvo mis recursos económicos yo sigo tres tips que les contaré a continuación, y los que resumo en una frase: “Poco dinero en la cartera, algo más en el pantalón y una tarjeta cerca del corazón”.

Poco dinero en la cartera. Pongo algo de dinero en mi cartera, entre monedas y billetes; y una tarjeta de débito. Esta la llevo en mi bolso y es la que saco al pagar en todas partes.

Algo más en el pantalón. Guardo algunos billetes (nunca monedas porque se notan) en las bolsas delanteras de mi pantalón. Siempre que viajo uso jeans que no sean muy flojos, así sentiré si alguien trata de “bolsearme”. Si se termina el dinero de la cartera, tomo un billete del pantalón y lo pongo en ella, pero esta acción nunca la hago en público. Así nadie sabe que ahí traigo dinero.

Una tarjeta cerca del corazón. Llevo siempre conmigo una tarjeta de crédito ¿dónde se imaginan si digo cerca del corazón? Pues en el mismísimo bra. Sé que hay algunas bolsas que se usan pegaditas al abdomen, pero me resultan muy incómodas y como mis playeras no son muy holgadas, termina por notarse el bulto. Así que he preferido llevar la tarjeta de crédito así, ya hasta tengo práctica para colocarla de cierta manera que no me incomode.

Por otra parte, dejo una tarjeta de crédito más en el hotel y copias fotostáticas de mis otras tarjetas, por si acaso.