sábado, 12 de diciembre de 2009

Visitar la Basílica de Guadalupe

Muy al margen del sentido religioso, la Basílica de la Virgen de Guadalupe es punto obligado a visitar cuando se va a turistear a la Ciudad de México. En lo personal, me resulta más interesante la antigua Basílica que la “nueva” (abierta en 1976, o sea que ni tan nueva).

Este lugar que se ubica en el cerro del Tepeyac, conocido como la Villa, es el segundo centro católico más concurrido del mundo, pues cada año recibe unos 20 millones de visitantes.

Se trata de una enorme explanada, al frente se está la Basílica, la que en su tiempo de inauguración recuerdo que fue toda una controversia por su diseño moderno. En su interior se encuentra la imagen de la Virgen de Guadalupe, la que puedes ver sólo por unos segundos, ya que te paras en una banda que te hace pasar frente a ella, sin permitir que te quedes a contemplarla.

Al lado está la antigua Basílica, que fue construida en 1709 y hoy es un museo de arte virreinal. Es un bellísimo edificio, pero claramente insuficiente por la cantidad de fieles que acuden día con día. Sorprendente, es además que esta iglesia se ha ido sumiendo, así que el piso está abierto en algunas partes, y las cuarteaduras, que se han ido reparando, son visibles. Una tienda de objetos religiosos y la estatua de Juan Pablo II, también están ahí.

Si planeas visitar la Basílica de Guadalupe con relativa tranquilidad, lo mejor será que acudas de enero a octubre, pues una vez que inicia el mes de noviembre, las peregrinaciones van siendo cada vez más frecuentes y grandes, hasta el día 12 de diciembre que es cuando se celebra el Día de la Virgen de Guadalupe, posteriormente todavía acuden algunos visitantes.