miércoles, 11 de noviembre de 2009

Palacio Real en Amsterdam

Sin duda alguna un edificio resalta entre los demás al llegar a la Plaza Dam, y se trata del bello Palacio Real (Royal Palace of Amsterdam), cuya construcción terminó en 1665. Esto lo convierte en uno de los puntos más importantes a visitar en Amsterdam, Holanda.

Cuanto escuchamos la palabra “palacio” creemos que es porque fue hecho para la familia real del lugar, pero en este caso no fue así; el Palacio Real se construyó por encargo para cambiar al Ayuntamiento, que antes se encontraba en un edificio más pequeño.

Por fuera es muy bonito, pero por dentro es mucho mejor, pues cuenta con grandes áreas con mármol y fabulosa decoración. En el piso se encuentra una representación del hemisferio este y oeste, y otra de las constelaciones, muy bellas.

Hasta principios de 1800 el Palacio Real fue la sede del Ayuntamiento, cuando Luis Bonaparte, hermano de Napoleón, se convirtió en el rey de Holanda primero llegó a vivir a La Haya, y después se mudó a Amsterdam. Fue entonces cuando este edificio se convirtió en la vivienda del rey. Luis Bonaparte fue quien le dio decoración en estilo francés, que se conserva hasta ahora. Poco después, Luis Bonaparte abdicó y Holanda se anexó a Francia, entonces el gobernador Charles Ledrum llegó a vivir a este palacio; pero luego de la caída de Napoleón Bonaparte, el Príncipe Guillermo de Orange, quien se convertiría en el rey Guillermo I, hizo de este edificio su sede, y más tarde pasó a ser propiedad del estado.

Hasta la fecha, el Palacio Real de Amsterdam es utilizado por la familia real para realizar algunos eventos oficiales, pero puede ser visitado casi todo el año, incluso he sabido que en el verano se hacen algunas exposiciones en el lugar. Yo lo visité en invierno, así que no había nada de eso. La entrada cuesta 4.50 Euros por adulto y menos de 4 Euros por niños, menores de 6 años entran gratis.