martes, 20 de octubre de 2009

Revisa tu habitación de hotel

He escuchado y leído tantas historias sobre inconvenientes en hoteles que me han hecho tomar precauciones, así que siempre al llegar a mi habitación la recorro y me cercioro de algunas cosas.

Hay quienes aseguran no haber recibido la habitación que pactaron y sin embargo lo callan y pretenden reclamar cuando ya casi se van; otros dicen que encontraron desperfectos, pero no lo avisan a tiempo y terminan pagando por la compostura; en fin, yo por eso les hago las siguientes recomendaciones:

• Al abrir la habitación, regularmente te acompaña el botones, así que da una revisión rápida. Cualquier desperfecto o cosa rara que detectes hazla saber en ese momento. Por ejemplo, yo siempre pido habitación de no fumar, y en una ocasión lo primero que percibí al entrar fue el olor a cigarro, enseguida pedí el cambio, incluso antes de que entrara el equipaje.

• Revisa que el baño tenga los sellos de sanidad en excusado y lavabo, que haya jabones, shampo y papel higiénico; que la ropa de cama y baño esté en buenas condiciones, si encuentras una toalla desgarrada por ejemplo, dásela enseguida al botones para que se la lleve.

• Verifica que nada esté roto. Si la pata de una silla o un cojín están mal, pide que lo retiren de inmediato de tu habitación.

• Abre cajones, gavetas, puertas y ventanas, y asegúrate de que no haya algún artículo ajeno, y que funcionesn bien.

• Checa el buen funcionamiento de la televisión, teléfono, luces, aire acondicionado y control remoto.

Una revisión rápida en la habitación te puede evitar un “dolor de cabeza”; cualquier daño no provocado por ti, hazlo saber en el momento de la llegada, así evitarás que te quieran cobrar algo que tú no hiciste.

Un vistazo así te lleva unos 10 minutos, pero te da mucha tranquilidad. Recuerda que estás pagando por un servicio, no te están regalando nada, y por lo tanto mereces una habitación en buenas condiciones independientemente de la categoría del hotel.