jueves, 15 de octubre de 2009

Buscando la Fuente de Trevi


Cuando pensamos en la Fuente de Trevi inevitablemente nos llegan a la mente dos escenas: Anita Ekberg en La Dolce Vita, zambullida en las aguas y caminando sensualmente; y cuando fueron teñidas sus aguas de rojo debido a una protesta; pero si nunca hemos estado ahí imaginamos una enorme plaza al frente de la fuente y tal vez un marco esplendoroso para uno de los monumentos más importantes del mundo, pero nada más alejado de la realidad.

Para comenzar no te creas que te será fácil llegar hasta la famosa Fontana di Trevi, pues se debe caminar entre estrechas callejuelas para llegar hasta ella. Además no arribas por el frente, como sería más impresionante, sino que sales por un lado y entonces cuando menos te lo esperas ya escuchas el agua caer.

Es una espectacular fuente barroca que se encuentra rodeada por casas, y donde siempre hay cientos de visitantes lo que hace aún más difícil apreciarla.

Yo la visité en un momento fantástico, era invierno y anochecía en Italia como a las 4:30 de la tarde; llegué frente a la fuente poco antes de ese momento y me quedé un rato para verla, lo que me permitió admirarla de día y con la fabulosa iluminación nocturna.

Frente a la fuente hay una calle en alto, con barandal, desde donde la podrás ver desde otra perspectiva.

Tip: No olvides aventar tu moneda a la fuente, eso asegura que algún día regresarás a Roma, según cuenta una leyenda urbana. Yo lancé mi moneda y claro que regresaré en 2011.