viernes, 11 de septiembre de 2009

Lo que no me gustó de París

Paris, Francia
Considero que una de las ciudades más visitada del mundo no debería pasar por alto detalles como los que les contaré a continuación, que fue lo que no me agradó para nada de París.

* Hay muchas colillas de cigarro tiradas en las calles, y hasta me atrevería a decir que vi las calles más sucias que la vez anterior que estuve allá.

* Los pocos baños que hay en todos lados, como museos y atractivos, por lo tanto se hacen grandes filas para poder entrar (pérdida de tiempo para el turismo). Incluso hay lugares donde te cobran por hacer uso del sanitario, lo que va de 50 centavos de Euro, hasta 2 Euros.



* La pésima organización para entrar a Versalles, pues se hace una fila para pagar, otra para entrar, otra para recoger la audioguía. Y si por alguna razón sales al baño o a la cafetería, tienes que entregar la audioguía, y luego te tienes que regresar a la fila principal de entrada y volver a formarte para recoger tu audioguía. ¿A quién se le ocurrió hacerlo así?

* Las poquísimas facilidades para gente con niños. Por supuesto que entiendo que en Europa casi no hay niños, pero también habrá que pensar en los que viajamos con nuestros hijos.

* Casi ningún restaurante considera el menú infantil, así que hay que pagar por un platillo completo, del cual, el niño sólo comerá la mitad.

* Pocos vigilantes y personal de ayuda en museos. Si necesitas algo en el Louvre, puedes caminar y caminar por varias salas, antes de encontrar un empleado del museo que te pueda auxiliar.

* En general, no hay buena organización a la entrada a todos los museos y atractivos, las filas se hacen larguísimas y cuando por fin llegas a la entrada, te das cuenta que es porque sólo hay dos personas cobrando, por ejemplo.

En resumen, he calificado a París como la “ciudad de las filas”: te formas para pagar, para entrar, para comprar comida, en la paquetería, para entrar a la tienda, para entrar a la cafetería, para entrar al baño, para lavarte las mano, para subir al autobús, para todo hay enormes filas, y no se trata de esperar unos minutos, la espera es a veces de horas. Me podrás decir que es porque va mucha gente; pero si saben que reciben mucha gente, pues habrá que poner más empleados, taquillas, cajas y puertas para que se haga más ágil el servicio ¿no?