miércoles, 30 de septiembre de 2009

Fórmula para sacar la visa de EUA I

La primera vez que fui a solicitar la visa de Estados Unidos fue en 1993. Entonces, yo estudiaba y trabajaba, y no contaba con dinero en el banco ni con propiedad alguna a mi nombre. El motivo por el que quería la visa era porque viajaría a Inglaterra a estudiar, y el vuelo más económico era así: Ciudad de México-Nueva York-Reykjavik - Londres, y de regreso igual, por lo que decidí visitar la capital islandesa de ida, y Nueva York de vuelta, claro…si obtenía la visa.

Una amiga, al saber que iría a la Ciudad de México a conseguir la visa de EUA, se apuntó para ir conmigo. A ella ya se la habían negado dos veces, y según ella, en esa ocasión se la darían pues llevaba la fórmula perfecta para obtenerla, la cual compartió gustosa conmigo:

"Dinero prestado para abonarlo en tu cuenta de banco sólo mientras cumples con el trámite, que la carta de trabajo tenga más antigüedad y sueldo, comprar ropa de buena marca para portar en la cita", y algunos otros tips.

Me pareció aquello una tontería y claro que no hice nada de eso, por el contrario acudí tal y como soy, sin más ni más: dinero en el banco no tenía, pues había ya gastado mis ahorros en el curso que tomaría en Inglaterra, así que en mi cuenta de banco sólo estaba la cantidad que requería para pagar mi boleto de avión, por lo que no tenía caso ni llevar el estado de cuenta. Llevé sólo tres documentos: la carta de trabajo, la de la escuela y la carta de aceptación en la escuela en Cambridge.

Eran aquellos tiempos en que llegabas de madrugada a la embajada, y luego te formabas por horas. Así que nos pasaron a unas bancas largas y nos sentamos a esperar que el cónsul llegara. Al parase frente a mí, me preguntó a que iba, y le expliqué mis planes. Cabe mencionar que la visa no era algo que me quitara el sueño, si la obtenía conocería Nueva York y gastaría menos, pero si no; pues a gastar más en un vuelo directo y ya.

(Continúo en un ratito)

Fórmula para sacar la visa de EUA II